Biden respalda sin reservas a Israel y atribuye el coste humano a Hamás

46 estadounidenses muertos en ataques de Hamás el 7 de octubre; aproximadamente 41.000 muertes civiles en Gaza; 250 rehenes tomados por Hamás, con centenar aún en cautiverio incluyendo cuatro estadounidenses.
El 7 de octubre se ha convertido en el día más mortífero para el pueblo judío desde el Holocausto
Biden marca el aniversario de los ataques de Hamás con una declaración sobre la magnitud histórica de la tragedia.
Mark

¿Por qué Biden decidió hacer esta declaración tan categórica justo ahora, un año después de los ataques?

Mimi

Porque el aniversario es un momento de reflexión política. Biden quería dejar clara su posición antes de las elecciones, especialmente con Harris como candidata demócrata. Era una forma de decir: nosotros no dudamos.

Luke

Pero hay que notar que Biden lamenta las 41.000 muertes civiles en Gaza. Eso no es nada. Dice que lamenta, pero luego culpa a Hamás por todo. ¿Cuánta responsabilidad tiene Israel en esas muertes?

Mimi

Esa es la pregunta que Biden evita responder. Su argumento es que Hamás usa civiles como escudos, así que Hamás es responsable. Pero muchos países europeos, incluida España, no aceptan esa lógica.

Mark

¿Y qué pasa con los rehenes? ¿Realmente ha hecho Biden lo suficiente?

Mimi

Su administración dice que negoció la liberación de más de cien rehenes. Pero todavía hay un centenar en cautiverio, incluidos cuatro estadounidenses. Así que técnicamente ha logrado algo, pero el trabajo no está terminado.

Luke

El problema es que Vance tiene un punto válido, aunque sea por razones políticas. Cien rehenes siguen cautivos. Eso es un fracaso medible, sin importar cuántos se hayan liberado.

Mark

¿Cómo explica Biden el aumento del antisemitismo en Estados Unidos?

Mimi

Lo ve como una consecuencia directa del conflicto. Los números son reales: 8.873 incidentes en 2023, un aumento del 140 por ciento. Desde octubre, otros 5.204. Es un problema genuino.

Luke

Pero aquí hay una pregunta incómoda: ¿está Biden usando el antisemitismo como justificación para no criticar a Israel? Porque puedes condenar el antisemitismo y al mismo tiempo cuestionar la respuesta militar israelí. No son lo mismo.

Mimi

Ese es el dilema político en el que está Biden. Si critica a Israel, los republicanos lo atacan por no apoyar a un aliado. Si no critica a Israel, la izquierda lo ataca por ignorar las muertes civiles.

Mark

¿Qué significa esto para las elecciones?

Luke

Significa que ambos bandos están compitiendo por quién es más fuerte con Israel. Biden dice que apoya incondicionalmente. Trump dice que hará más. Pero ninguno de los dos está cuestionando realmente la estrategia militar israelí.

  • En el primer aniversario del 7 de octubre, Biden convocó una vigilia solemne para honrar a los 46 estadounidenses muertos y renovar un compromiso incondicional con Israel, sin matices ni críticas a la respuesta militar.
  • Mientras el presidente hablaba, aproximadamente 41.000 civiles gazatíes habían perdido la vida, una cifra que Biden reconoció pero cuya responsabilidad atribuyó casi en su totalidad a Hamás por operar entre población civil.
  • El antisemitismo en Estados Unidos alcanzó en 2023 un récord histórico de 8.873 incidentes —un aumento del 140% respecto al año anterior—, convirtiendo el conflicto en una herida que sangra también dentro de las fronteras estadounidenses.
  • Cien rehenes permanecen cautivos en Gaza, incluidos cuatro ciudadanos estadounidenses, y la presión por su liberación se ha transformado en munición electoral: los republicanos acusan a Biden y Harris de inacción.
  • J.D. Vance, desde un acto frente a la Casa Blanca, prometió que un gobierno de Trump recuperaría a los rehenes sin condiciones y protegería con mayor vigor a la comunidad judía estadounidense, agudizando la disputa sobre quién defiende mejor los intereses de Israel.

Un año después del ataque más mortífero contra el pueblo judío desde el Holocausto, el presidente Biden eligió la solemnidad de una vigilia en la Casa Blanca para reafirmar un apoyo sin fisuras a Israel, en un momento en que el peso de 41.000 muertes civiles en Gaza y cien rehenes aún cautivos tensaban la conciencia del mundo. Su postura —firme en la defensa del derecho israelí a existir y a defenderse, silenciosa ante los costos humanos de esa defensa— revela cuánto puede pesar la lealtad histórica cuando la política y el duelo se encuentran en el mismo salón.

El lunes por la noche, en una vigilia solemne en la Casa Blanca, el presidente Biden y la vicepresidenta Harris conmemoraron el primer aniversario de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Biden recordó a los 46 estadounidenses que murieron ese día y declaró que tanto él como Harris seguían «plenamente comprometidos con la seguridad del pueblo judío y el derecho de Israel a existir». El presidente subrayó el derecho israelí a defenderse contra Hamás, Hezbolá, los hutíes e Irán, y prometió continuar el apoyo militar y diplomático sin formular crítica alguna sobre los costos de la respuesta israelí —una postura que lo distanciaba de varios socios europeos.

Las cifras del conflicto pesaban sobre el discurso: aproximadamente 41.000 civiles habían muerto en Gaza. Biden atribuyó esa tragedia principalmente a Hamás, argumentando que el grupo operaba deliberadamente entre población civil. Al mismo tiempo, destacó que su administración había negociado la liberación de más de cien rehenes, aunque cerca de cien permanecían cautivos, entre ellos cuatro ciudadanos estadounidenses. También señaló el aumento «brutal» del antisemitismo en el país: en 2023 se registraron 8.873 incidentes, un récord histórico que representaba un incremento del 140% respecto a 2022.

La vigilia no estuvo exenta de tensión política. Cerca de la Casa Blanca, el senador J.D. Vance criticó duramente a Biden y Harris, acusándolos de no haber hecho lo suficiente para liberar a los cautivos. Prometió que un gobierno de Trump recuperaría a los rehenes sin condiciones y protegería con mayor firmeza a la comunidad judía estadounidense. La disputa sobre cómo gestionar el conflicto y la suerte de los rehenes se había convertido así en uno de los ejes más encendidos de la campaña electoral, con ambos bandos reclamando para sí la posición más resuelta en defensa de Israel.

En la Casa Blanca, el lunes por la noche, el presidente Biden y la vicepresidenta Harris se reunieron para conmemorar el primer aniversario de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. En una vigilia solemne, Biden recordó a los 46 ciudadanos estadounidenses que murieron en esos ataques y pronunció palabras que no dejaban lugar a ambigüedad sobre la posición de su administración: Estados Unidos respaldaría a Israel sin reservas.

«El 7 de octubre se ha convertido en el día más mortífero para el pueblo judío desde el Holocausto», dijo Biden en la ceremonia. Luego añadió que tanto él como Harris seguían «plenamente comprometidos con la seguridad del pueblo judío, la seguridad de Israel y su derecho a existir». El presidente subrayó que Israel posee el derecho legítimo a defenderse contra sus enemigos —Hamás, Hezbolá, los hutíes de Yemen e Irán— y que su administración continuaría proporcionando apoyo militar y diplomático para garantizar la seguridad del estado hebreo. A diferencia de muchos socios europeos, incluida España, Biden no formuló crítica alguna sobre los costos de la respuesta israelí.

La postura de Biden contrastaba marcadamente con las cifras del conflicto. Mientras el presidente hablaba, aproximadamente 41.000 civiles habían muerto en la Franja de Gaza. Sin embargo, Biden atribuyó la responsabilidad principal de esas muertes a Hamás, argumentando que el grupo terrorista operaba deliberadamente entre población civil. «Demasiados civiles han sufrido demasiado durante este año de conflicto, y decenas de miles han muerto, un costo humano agravado por los terroristas que se esconden y operan entre personas inocentes», declaró. El presidente también mencionó que su administración había negociado la liberación de más de cien rehenes, incluidos estadounidenses, aunque aproximadamente cien permanecían en cautiverio, entre ellos al menos cuatro ciudadanos estadounidenses.

Biden también abordó el aumento del antisemitismo en Estados Unidos, describiéndolo como «brutal» e «inaceptable». Los números respaldaban su preocupación: en 2023, los incidentes antisemitas en el país alcanzaron un récord histórico, con 8.873 casos registrados, lo que representaba un aumento del 140 por ciento respecto a 2022. La mayoría fueron acosos (6.535 casos), seguidos de vandalismo (2.177) y agresiones (161). Desde el 7 de octubre, se habían registrado 5.204 incidentes adicionales, lo que demostraba el impacto directo del conflicto en la comunidad judía estadounidense.

La administración Biden también afirmó estar trabajando para lograr un acuerdo de alto el fuego en Gaza que permitiera el regreso de los rehenes, aumentara la ayuda humanitaria y garantizara la seguridad de Israel. Sin embargo, esta posición no satisfizo a la oposición republicana. El senador J.D. Vance, candidato a vicepresidente en la fórmula de Donald Trump, criticó duramente a Biden y Harris durante un acto cercano a la Casa Blanca, argumentando que no habían hecho lo suficiente para liberar a los cautivos. «Es una vergüenza que tengamos un presidente y una vicepresidenta de EE.UU. que no han hecho nada», afirmó Vance, dirigiéndose directamente a Harris con un mensaje: «Tráiganlos de vuelta a casa. Utilicen su autoridad para ayudar a traerlos de vuelta».

Vance también prometió que, si Trump llegaba a la presidencia, Estados Unidos protegería más vigorosamente a los judíos estadounidenses, dejaría de financiar a lo que describió como radicales antiestadounidenses y antisemitas, y recuperaría a los rehenes estadounidenses sin importar dónde se encontraran. La disputa sobre cómo manejar el conflicto y la liberación de cautivos se había convertido así en un punto central de la campaña electoral estadounidense, con ambos bandos reclamando una posición más firme en defensa de los intereses estadounidenses y la seguridad de Israel.

El 7 de octubre se ha convertido en el día más mortífero para el pueblo judío desde el Holocausto. Un año después, la vicepresidenta Harris y yo seguimos plenamente comprometidos con la seguridad del pueblo judío, la seguridad de Israel y su derecho a existir.
— Presidente Biden, en vigilia en la Casa Blanca
Es una vergüenza que tengamos un presidente y una vicepresidenta de EE.UU. que no han hecho nada. Vicepresidenta Harris, nuestro mensaje es: Tráiganlos de vuelta a casa.
— Senador J.D. Vance, candidato a vicepresidente de Trump
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