Durante siglos, Mercurio ha guardado sus secretos a pesar de ser el vecino más cercano al Sol. Ahora, tras ocho años de travesía interplanetaria, la misión conjunta BepiColombo de la ESA y la JAXA inicia su aproximación al planeta más esquivo del sistema solar, portando dos orbitadores que trabajarán en tándem para interrogar sus misterios más profundos. Es un recordatorio de que la proximidad no garantiza el conocimiento, y de que comprender el origen de mundos ajenos es también una forma de comprendernos a nosotros mismos.