En un momento en que Venezuela busca consolidar su proceso de normalización económica, el Banco Central convocó esta semana a los principales actores del sistema financiero y del Ejecutivo para alinear voluntades en torno a dos desafíos históricos: la estabilidad cambiaria y el control de la inflación. La reunión no es un evento aislado, sino una señal de que la coordinación institucional se reconoce como condición indispensable para que las políticas monetarias tengan efecto real en la vida cotidiana de los venezolanos. En el fondo, lo que se negocia en esas salas técnicas es la confianza de