En las calles de las ciudades españolas, detrás de cada hotel, pizzería o supermercado franquiciado, opera con frecuencia una decisión financiera del BBVA. El banco vasco ha incrementado un 32% su financiación a franquiciados en 2025, consolidando un modelo de acompañamiento integral que va más allá del crédito. Sin embargo, este dinamismo bancario contrasta con un sector que no crece: las marcas franquiciadas en España han retrocedido a niveles de 2015, revelando que el impulso financiero no basta para reactivar un ecosistema que busca su nuevo equilibrio.