En los cielos modernos, la comodidad tecnológica y la seguridad colectiva se rozan con una tensión silenciosa. El 24 de julio, una batería portátil se incendió a bordo de un vuelo de China Eastern Airlines mientras el avión rodaba por la pista de Guiyang, recordándonos que los objetos más cotidianos pueden convertirse en amenazas extraordinarias bajo las condiciones únicas del vuelo. La respuesta rápida de tripulación y pasajeros evitó una tragedia, pero el incidente reaviva una pregunta que la aviación global no ha terminado de responder: ¿hasta qué punto estamos dispuestos a ajustar nuestros