A mediados de agosto, Banco Multiva —subsidiaria principal de un conglomerado financiero mexicano con raíces en 2006— completó una emisión de bonos perpetuos por 300 millones de dólares en mercados internacionales, inscribiendo su nombre en la Bolsa de Singapur. La operación, estructurada bajo normativa estadounidense y calificada por Fitch con B-, no es solo una transacción de capital: es la señal de una institución regional que busca su lugar entre los actores globales del financiamiento de infraestructura y crédito corporativo.