En un país donde el calor y el agua se combinan con la rutina cotidiana, el mosquito Aedes aegypti encuentra refugio en los rincones más ordinarios de la vida doméstica. Esta semana, el Ministerio de Salud Pública dominicano intensificó su campaña contra el dengue, recordándonos que la salud pública no es solo responsabilidad del Estado, sino un contrato silencioso entre cada ciudadano y su comunidad. La verdadera línea de defensa, señalan las autoridades, no está en las brigadas de fumigación, sino en los patios, los tanques y los hábitos de cada hogar.