En una ciudad donde la salud pública es tanto promesa como desafío cotidiano, funcionarias del Ministerio de Salud recorrieron esta semana los centros médicos de Caracas para medir la distancia entre lo que el sistema promete y lo que realmente entrega. La inspección, iniciada en el CDI de Ciudad Caribia —que sostiene la atención de unas 23.000 personas— no busca solo registrar fallas, sino comprender cómo los eslabones de una red sanitaria se sostienen o se quiebran entre sí. Es el gesto antiguo de quienes gobiernan cuando deciden mirar de cerca antes de hablar.