En el deporte, como en la vida, los desenlaces rara vez se escriben donde uno espera. El Atlético de Madrid venció 3-0 a la Real Sociedad en la quinta jornada de LaLiga, pero la historia verdadera no está en el marcador: está en que los tres goles llegaron en los últimos diez minutos de un partido que durante ochenta había permanecido en silencio. Simeone y los suyos recordaron, una vez más, que la paciencia y la determinación en los momentos decisivos pueden transformar lo ordinario en extraordinario.