Una tenue cinta de estrellas en galaxia UGC 9050-Dw1, a 115 millones de años luz, revela cómo la gravedad desintegra cúmulos globulares. El descubrimiento permite cartografiar campos gravitacionales y estimar la composición de materia oscura, que constituye el 80-85% del universo.
Astrónomos descubren primera corriente estelar de cúmulo globular fuera de la Vía Láctea
Un rastro cósmico de migas de pan dejado por un viajero perdido
¿Por qué es tan importante encontrar una corriente estelar fuera de la Vía Láctea?
Porque durante décadas hemos visto estas corrientes en nuestra propia galaxia, pero no sabíamos si eran algo único o si ocurrían en todas partes. Ahora sabemos que ocurren en otras galaxias también. Eso significa que podemos usarlas como herramientas para entender cómo funcionan todas las galaxias.
¿Y qué tiene que ver esto con la materia oscura?
La materia oscura es invisible, pero su gravedad moldea todo. Cuando ves cómo una corriente estelar se retuerce y se estira, estás viendo el efecto de esa gravedad invisible. Es como ver el viento moviendo las ramas de un árbol. No ves el viento, pero ves lo que hace.
¿Cuán difícil fue encontrar esta corriente?
Increíblemente difícil. El Hubble tiene un campo de visión limitado, y la corriente es muy tenue. Fue pura suerte que estuviera en los datos de archivo y que alguien la viera. Es como buscar una aguja en un pajar, excepto que el pajar es el universo.
¿Qué cambia ahora con telescopios más potentes?
Telescopios como el Nancy Grace Roman tendrán campos de visión mucho más amplios. Podrán ver cien veces más cielo en una sola imagen. Eso significa que encontraremos muchas más corrientes, en muchas más galaxias. Cada una nos dirá algo nuevo sobre la materia oscura.
¿Hay algo específico que los científicos esperen encontrar en estas corrientes?
Sí. Teoría sugiere que pequeñas concentraciones de materia oscura deberían dejar huecos o grumos en las corrientes cuando las atraviesan. Si encuentran esos patrones en múltiples corrientes, tendrán evidencia sólida de que la materia oscura es real y de qué forma tiene.
¿Cuánto tiempo llevará resolver el misterio de la materia oscura?
Nadie lo sabe. Sabemos que existe desde hace casi un siglo, pero seguimos sin entender qué es. Podría ser una partícula, podría ser muchas partículas, podría ser algo completamente diferente. Estos descubrimientos nos acercan, pero es una de las mayores preguntas abiertas en toda la física.
El Pulso
- Primera corriente estelar de cúmulo globular detectada fuera de la Vía Láctea
- Ubicada en galaxia UGC 9050-Dw1, a 115 millones de años luz de la Tierra
- La materia oscura constituye entre el 80 y el 85 por ciento del universo
- Hallazgo publicado en revista Nature el miércoles
- Telescopio Nancy Grace Roman lanzará a finales de mes con campo de visión 100 veces mayor
Una tenue cinta de estrellas en galaxia UGC 9050-Dw1, a 115 millones de años luz, revela cómo la gravedad desintegra cúmulos globulares. El descubrimiento permite cartografiar campos gravitacionales y estimar la composición de materia oscura, que constituye el 80-85% del universo.
Investigadores hallaron la primera corriente estelar de un cúmulo globular fuera de la Vía Láctea usando datos del Telescopio Hubble, abriendo nuevas vías para estudiar la materia oscura y la evolución galáctica.
En algún lugar del archivo de datos del Telescopio Espacial Hubble dormía un secreto cósmico: una tenue cinta de estrellas tan débil que casi nadie la había visto. Los astrónomos que la encontraron sabían que estaban mirando algo sin precedentes. Era la primera corriente estelar de un cúmulo globular jamás detectada fuera de la Vía Láctea.
La corriente vive en una galaxia llamada UGC 9050-Dw1, a unos 115 millones de años luz de la Tierra. Lo que ven los investigadores es el fantasma de una catástrofe cósmica en cámara lenta. Un denso cúmulo de estrellas, una bola apretada de millones de soles, está siendo desgarrado por la gravedad de su galaxia anfitriona. A medida que la gravedad lo estira, las estrellas se escapan y forman una corriente larga y estrecha, como un rastro de migas de pan dejado por un viajero perdido en el espacio.
Los astrónomos conocen bien este fenómeno dentro de nuestra propia galaxia. Han encontrado decenas de estas corrientes en la Vía Láctea. Pero detectar una fuera de nuestro hogar galáctico es otra cosa completamente distinta. Julie Kiel Holm, becaria doctoral en el Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague que estudia estos cúmulos, recordó el momento del descubrimiento con una mezcla de emoción y perplejidad. El equipo se miró y se preguntó: ¿a dónde vamos desde aquí? El hallazgo, publicado el miércoles en la revista Nature, sugiere que estas corrientes no son peculiaridades de nuestra galaxia, sino herramientas cósmicas que existen en todo el universo.
Lo que hace que este descubrimiento sea tan poderoso es lo que revela sobre la materia oscura. La gravedad de la galaxia UGC 9050-Dw1 moldea la forma y el movimiento de la corriente estelar. Al estudiar cómo se retuerce y se estira esa corriente, los investigadores pueden cartografiar el campo gravitacional invisible de la galaxia. Pueden estimar cuánta masa tiene, cuánto de esa masa está compuesta por estrellas y gas visibles, y cuánto es materia oscura, esa sustancia misteriosa que no emite luz pero que ejerce una atracción gravitacional poderosa. Según los científicos, entre el 80 y el 85 por ciento del universo está hecho de materia oscura. Es el mayor misterio de la física moderna, y estas corrientes estelares podrían ser la llave para entenderlo.
Sarah Pearson, profesora asociada en DTU Space en Dinamarca, explicó por qué esta galaxia en particular fue el lugar perfecto para hacer este descubrimiento. UGC 9050-Dw1 es una galaxia ultradifusa, extendida y extremadamente tenue. Eso significa que la corriente estelar se destaca más fácilmente contra un fondo oscuro. Pero al mismo tiempo, estas galaxias ultradifusas son masivas, lo suficientemente masivas para arrancar estrellas de un cúmulo con su gravedad. Es una combinación rara y afortunada: un fondo tenue que permite ver la corriente, pero un campo gravitacional lo bastante fuerte para crearla.
Detectar estas corrientes es un ejercicio de paciencia y suerte extrema. Los astrónomos buscan estructuras delgadas y alargadas en sus telescopios. El Hubble tiene un campo de visión limitado, y como señaló Tjitske Starkenburg, investigadora de la Northwestern University, hay que tener muchísima suerte para apuntar en la dirección correcta cuando ni siquiera sabes dónde buscar. Pero el futuro promete cambios. El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA, cuyo lanzamiento está previsto para finales de mes, tendrá un campo de visión tan amplio que equivaldrá a cien Hubbles en una sola imagen. Eso significa que los astrónomos podrán explorar mucho más del cielo y encontrar muchas más corrientes.
David Martínez-Delgado, astrofísico de la fundación ARAID en España que no participó en el estudio, señaló que este resultado es notable porque antes se pensaba que detectar estas colas de cúmulos globulares en galaxias externas sería casi imposible. Su tamaño angular es minúsculo y su brillo superficial es extremadamente bajo. Pero con observaciones suficientemente profundas y de alta resolución, estas estructuras pueden verse mucho más allá del Grupo Local, nuestro vecindario galáctico de más de 50 galaxias.
Estas corrientes estelares son registros vivientes de la historia de una galaxia. Cuentan cómo ha cambiado una galaxia a lo largo del tiempo, cómo ha sido moldeada por encuentros gravitacionales y cómo la materia oscura invisible ha jugado un papel en su evolución. Cada corriente es un rastro de un evento cósmico, una pista sobre cómo se distribuye la masa en el universo. A medida que los telescopios mejoren y los astrónomos encuentren más de estas corrientes en galaxias lejanas, podrán resolver uno de los mayores misterios de la física: qué es realmente la materia oscura.
Citas Notables
Fue muy emocionante, y luego nos miramos y preguntamos: ¿A dónde vamos desde aquí?— Julie Kiel Holm, becaria doctoral del Instituto Niels Bohr
Realmente es una de las mayores preguntas abiertas en física. ¿Cuál es la naturaleza de la materia oscura?— Sarah Pearson, profesora asociada en DTU Space