El índice MSCI Asia Pacífico avanzó 0,4% y el Kospi surcoreano subió casi 3%, impulsados por datos de inflación mayorista más moderada en EE.UU. Los mercados monetarios ahora prevén probabilidad inferior al 40% de que la Fed suba tasas en septiembre, tras moderación inflacionaria y debilitamiento del empleo.
Asia avanza mientras moderación inflacionaria alivia presión sobre la Fed
La decisión de la Reserva Federal está lejos de ser definitiva
¿Por qué un dato de inflación más moderada en Estados Unidos mueve tanto los mercados asiáticos?
Porque la Reserva Federal es el banco central más importante del mundo. Si la Fed sube tasas, el dinero se vuelve más caro en todas partes. Los inversores en Asia sienten eso inmediatamente. Una inflación más baja significa que la Fed puede dejar de subir, lo que alivia la presión global.
Pero los datos de inflación no son perfectos. ¿Qué tan seguros están los mercados de que la Fed realmente se detendrá?
No muy seguros. Por eso los funcionarios de la Fed están divididos. Barkin dice que mantengan las tasas, pero Hammack quiere seguir subiendo. El mercado está apostando, pero sabe que puede estar equivocado. Los datos de septiembre serán decisivos.
¿Qué pasó con el petróleo? Parecía estar subiendo.
Subió durante seis días seguidos, pero luego cayó más del 2%. Cuando los inversores ven que la inflación se modera, piensan que la demanda económica podría debilitarse, así que el petróleo baja. Es un círculo: menos inflación, menos presión para subir tasas, menos preocupación por la economía, menos demanda de petróleo.
¿Y Corea del Sur? ¿Por qué su índice subió casi un 3% cuando el resto de Asia apenas se movió?
Corea del Sur es muy sensible a los cambios en las tasas de interés global porque sus empresas son grandes exportadores. Cuando la Fed deja de subir tasas, el dólar se debilita, lo que hace que los productos surcoreanos sean más competitivos en el mercado mundial. Además, el sector tecnológico se beneficia cuando hay menos presión inflacionaria.
Mencionaste que hay preocupación por los déficits estadounidenses. ¿Eso no contradice la historia de moderación?
Exactamente. Los bonos a 30 años se vendieron con el mayor rendimiento en 25 años. Los inversores están diciendo: "Sí, la inflación se modera, pero Estados Unidos sigue gastando más de lo que gana, y alguien tiene que financiar eso." Es una tensión real. La moderación inflacionaria es buena, pero los problemas fiscales de fondo siguen ahí.
¿Qué significa el arancel del 100% sobre los drones para todo esto?
Es un recordatorio de que hay otros factores en juego. Los aranceles pueden crear inflación nueva. Si Trump sigue subiendo aranceles, podría revertir parte de la moderación inflacionaria que el mercado está celebrando ahora. Es el tipo de giro inesperado que Sundaram mencionó.
El Pulso
- El índice Kospi de Corea del Sur subió casi un 3%, liderado por datos de inflación moderada en EE.UU.
- El índice de precios al productor en EE.UU. subió un 4,7% interanual en julio, por debajo del 5,5% de junio
- Los mercados monetarios prevén probabilidad inferior al 40% de que la Fed suba tasas en septiembre
- El rendimiento del bono del Tesoro a dos años cayó seis puntos básicos hasta el 4,14%
- El Banco de Japón probablemente subirá tasas en septiembre u octubre
El índice MSCI Asia Pacífico avanzó 0,4% y el Kospi surcoreano subió casi 3%, impulsados por datos de inflación mayorista más moderada en EE.UU. Los mercados monetarios ahora prevén probabilidad inferior al 40% de que la Fed suba tasas en septiembre, tras moderación inflacionaria y debilitamiento del empleo.
Las bolsas asiáticas ganaron terreno lideradas por Corea del Sur mientras la moderación inflacionaria en EE.UU. y caída del petróleo reducen presiones para que la Reserva Federal suba tasas de interés en septiembre.
Los mercados asiáticos despertaron con optimismo el viernes por la mañana, impulsados por señales cada vez más claras de que la inflación estadounidense está perdiendo fuerza. El índice MSCI de Asia Pacífico avanzó un 0,4%, pero fue Corea del Sur la que lideró el movimiento, con su índice Kospi saltando casi un 3%. Detrás de esta ganancia hay una lógica simple pero poderosa: si la inflación se modera en Estados Unidos, la Reserva Federal tendrá menos razones para seguir subiendo las tasas de interés, lo que alivia la presión sobre los mercados globales.
La semana anterior había traído dos noticias que cambiaron el panorama. El índice de precios al productor en Estados Unidos, una medida clave de la inflación mayorista, subió un 4,7% en julio comparado con el año anterior, muy por debajo del aumento del 5,5% registrado en junio. Además, el mercado laboral mostró señales de debilitamiento, con un informe de empleo más flojo de lo esperado. Estos datos llegaron en un momento en que los operadores ya estaban atentos a cualquier señal de que la presión inflacionaria estaba cediendo. El resultado fue inmediato: los bonos del Tesoro subieron el jueves, con el rendimiento a dos años cayendo seis puntos básicos hasta el 4,14%. Los mercados monetarios ahora asignan una probabilidad inferior al 40% de que la Fed suba las tasas en septiembre, un cambio notable respecto a las expectativas de hace apenas semanas.
Esta moderación inflacionaria también se reflejó en Wall Street. El S&P 500 subió un 0,7% el jueves, alcanzando un nuevo récord, mientras que el Nasdaq 100 escaló más del 1% hasta su nivel más alto desde finales de junio. El impulso vino principalmente del sector tecnológico, donde el aumento del gasto de las grandes empresas de inteligencia artificial encendió nuevamente el apetito por las acciones de semiconductores después de una caída en julio. El petróleo, que había estado presionando al alza sobre la inflación, también cedió terreno. El crudo Brent se mantuvo cerca de los 87,20 dólares por barril el viernes, después de haber caído más del 2% en la sesión anterior, poniendo fin a una racha alcista de seis días.
Pero la historia no es tan simple como parece. Los funcionarios de la Reserva Federal permanecen divididos sobre cuál debe ser el próximo movimiento. Tom Barkin, presidente de la Reserva Federal de Richmond, ha abogado por mantener las tasas sin cambios mientras la inflación disminuye. Beth Hammack, presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, sigue insistiendo en que es necesario subir. Stephen Juneau, economista de BofA Securities, señaló que los datos de septiembre y el período previo a la próxima reunión de política monetaria serán cruciales. "El mercado obviamente ha comenzado a descontar cada vez más las subidas de tasas, dado que los datos de los últimos meses han sido más moderados", dijo.
Aun así, hay nubarrones en el horizonte que los inversores no pueden ignorar. A pesar del repunte de los bonos del Tesoro el jueves, Estados Unidos vendió bonos a 30 años con el mayor rendimiento en un cuarto de siglo, lo que refleja la prima que los inversores exigen para financiar los déficits del país. Los rendimientos a largo plazo han superado el 5% este año, alimentados por la preocupación de que la inflación pueda mantenerse elevada y por la fuerte emisión de bonos del Tesoro tras años de déficits fiscales. A esto se suma una oleada de endeudamiento empresarial para financiar el auge de la inteligencia artificial. Arun Sundaram de CFRA advirtió que aunque los datos moderados del jueves podrían darle al presidente de la Fed, Kevin Warsh, suficiente margen para mantener las tasas sin cambios, "la decisión de la Reserva Federal está lejos de ser definitiva. Los inversores aún tienen varios giros inesperados que asimilar".
En Asia, el yen japonés se mantuvo cerca de un nivel clave frente al dólar, cotizando cerca de 159,50 por dólar, incluso después de que el gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi anunciara su apoyo a una subida de las tasas de interés. Según fuentes cercanas al asunto, es probable que el Banco de Japón suba las tasas en septiembre u octubre, motivado por la preocupación de que la debilidad del yen impulse la inflación. Esta decisión también busca reforzar el impacto de la reciente intervención cambiaria coordinada entre Estados Unidos y Japón.
Mientras los mercados celebran la perspectiva de tasas más bajas, la administración Trump ha introducido un nuevo factor de incertidumbre: un arancel del 100% sobre las importaciones de sistemas de aeronaves no tripuladas y sus componentes, en un intento por reducir la dependencia estadounidense de suministros extranjeros de drones. Es el tipo de movimiento que puede cambiar rápidamente el cálculo de los inversores. Por ahora, el mercado está apostando a que la moderación inflacionaria prevalecerá, pero como señaló Sundaram, los próximos meses traerán pruebas que pondrán a prueba esa apuesta.
Citas Notables
Los próximos datos que recibamos en septiembre y el período previo a la reunión serán cruciales— Stephen Juneau, economista de BofA Securities
El mercado obviamente ha comenzado a descontar cada vez más las subidas de tasas, dado que los datos de los últimos meses han sido más moderados— Stephen Juneau, economista de BofA Securities