Arus se reinventa como Henkia para liderar la inteligencia artificial en Latinoamérica

La verdadera ventaja no es transformarse una vez. Es no dejar de hacerlo nunca.
El CEO de Henkia resume la filosofía que guía la reinvención de la empresa en un mercado acelerado por la inteligencia artificial.
Mark

¿Por qué una empresa con 37 años de historia decide borrarse a sí misma y empezar de nuevo?

Mimi

No se borra. Se reorienta. Arus tenía un modelo que funcionó durante décadas: gestionar infraestructura TI. Pero ese mercado está maduro, casi commoditizado. La IA abre un espacio completamente nuevo donde la experiencia operativa de la empresa es un activo, no una carga.

Mark

Pero hay cientos de startups de IA. ¿Qué tiene Henkia que ellas no?

Mimi

Exactamente lo que las startups no tienen: 1.650 personas que saben cómo operar sistemas críticos en empresas grandes, en 15 países, durante décadas. Una startup puede ser ágil. Henkia puede ser ágil y confiable al mismo tiempo.

Mark

El CEO dice que solo el 6 por ciento de las empresas ha escalado IA operativamente. ¿Eso es un problema o una oportunidad?

Mimi

Es ambas cosas. Es un problema para las empresas que no saben cómo hacerlo. Es una oportunidad enorme para quien pueda resolver ese problema. Ese es el mercado que Henkia ve.

Mark

¿Y si la IA se vuelve tan accesible que cualquiera pueda implementarla sin ayuda?

Mimi

Entonces Henkia pierde. Pero mira el dato: 88 por ciento de empresas implementan IA, 6 por ciento la escala. Eso sugiere que la accesibilidad no es el cuello de botella. Es la operación, la integración, el cambio organizacional. Eso es más difícil de automatizar.

Mark

¿Qué significa que el nombre venga de una palabra japonesa?

Mimi

Significa que buscaban un término que capturara la idea de transformación continua, no un evento único. Henka es gradual, adaptativo. Es lo opuesto a "hacemos un proyecto de IA y listo". Es "estamos en transformación permanente".

Mark

¿Puede funcionar esto?

Mimi

Tiene condiciones favorables: experiencia real, capital de inversión, alianzas globales, un mercado que crecerá 15.000 millones de dólares en un año. Pero depende de si pueden convencer a empresas grandes de que la experiencia operativa importa más que la innovación pura. Eso es lo que está en juego.

  • Existe una brecha alarmante en América Latina: casi nueve de cada diez empresas tocan la IA, pero apenas una de cada veinte logra integrarla de verdad en sus operaciones.
  • Arus, con 37 años de historia y más de 1.650 especialistas en cuatro ciudades colombianas, sintió que su identidad ya no alcanzaba para competir en el nuevo ecosistema tecnológico.
  • La venta a un fondo de inversión especializado en tecnología en 2025 desbloqueó la restructuración: nació Henkia, una marca diseñada desde cero para ser un actor nativo de IA en la región.
  • La propuesta no es consultoría ni desarrollo puntual: Henkia promete acompañar a las organizaciones desde el diagnóstico inicial hasta la operación sostenida, respaldada por alianzas con Microsoft, AWS, IBM, Cisco y Huawei.
  • El mercado regional de IA superará los 15.000 millones de dólares en 2026 y podría aportar medio billón al PIB latinoamericano en 2030, convirtiendo este rebranding en una apuesta de alto riesgo y alta recompensa.

Después de casi cuatro décadas construyendo infraestructura tecnológica en Colombia, Arus ha decidido que el futuro no se gestiona, sino que se transforma. El 14 de agosto de 2025, la empresa oficializó su renacimiento como Henkia, un nombre que funde la filosofía japonesa del cambio continuo con las siglas de la inteligencia artificial, apostando a convertirse en el puente que América Latina necesita entre los pilotos de IA y su adopción real en los negocios. En un mercado donde el 88% de las organizaciones experimenta con IA pero solo el 6% la escala, la pregunta que Henkia plantea no es si la región se transformará, sino quién la acompañará en ese tránsito.

Una empresa que nació en 1988 gestionando cables y servidores acaba de reinventarse alrededor de la inteligencia artificial. Arus, fundada originalmente como Compuredes, oficializó el 14 de agosto su transformación en Henkia, una nueva marca pensada para competir como actor nativo de IA en América Latina. El cambio no es cosmético: responde a una tensión real del sector, donde casi el 90% de las organizaciones latinoamericanas ya experimenta con IA, pero solo el 6% ha logrado escalarla dentro de sus operaciones cotidianas.

El nombre elegido condensa la estrategia. Henka es un concepto japonés que describe la transformación gradual y continua; combinado con las iniciales de inteligencia artificial, la marca busca comunicar algo más que tecnología: una filosofía de cambio permanente. La trayectoria que respalda ese nombre es larga: de Compuredes a Grupo Sura en 2011, de ahí a Arus en 2016, y finalmente a manos de un fondo de inversión especializado en tecnología en 2025, lo que permitió la restructuración actual con 1.650 especialistas y presencia en más de 15 países.

Mauricio Ferrer, CEO de Henkia, describió la apuesta en términos directos: la compañía tiene décadas de confianza ganada gestionando operaciones críticas para bancos, retailers, hospitales y telecomunicadoras. Lo que cambia es que ahora esa solidez operativa se combina con la capacidad de transformar modelos de negocio completos usando IA, desde el diagnóstico inicial hasta la operación sostenida, con alianzas globales como Microsoft, AWS e IBM como soporte.

Las cifras del mercado justifican la ambición. El ecosistema regional de IA superará los 15.000 millones de dólares en 2026 y podría aportar cerca de 500.000 millones al PIB latinoamericano hacia 2030. Ferrer cerró con una idea que resume la filosofía de la nueva empresa: en un entorno que no deja de cambiar, la verdadera ventaja competitiva no es transformarse una vez, sino no dejar de hacerlo nunca.

Una empresa de servicios tecnológicos que lleva casi cuatro décadas operando en Colombia acaba de hacer su apuesta más ambiciosa: reinventarse completamente alrededor de la inteligencia artificial. Arus, que comenzó en 1988 como Compuredes gestionando infraestructuras de TI, oficializó el viernes 14 de agosto su transformación hacia Henkia, una marca diseñada para competir como actor nativo en el mercado latinoamericano de IA.

La decisión responde a una realidad incómoda del sector: mientras casi el 90 por ciento de las organizaciones en la región ya implementa soluciones basadas en inteligencia artificial, apenas el 6 por ciento ha logrado escalarlas operativamente. Existe un abismo entre los proyectos piloto y la adopción real en el corazón de los negocios. Henkia nace precisamente para cruzar ese abismo.

El nombre mismo sintetiza la estrategia. Henka es un término japonés que describe la transformación gradual, continua y adaptativa. Combinado con las siglas de inteligencia artificial, la marca busca comunicar una fusión entre capacidades humanas y automatización avanzada. No es solo un cambio de nombre: es una reorientación fundamental del negocio.

La trayectoria de la empresa explica por qué esta transformación tiene peso. Compuredes nació en 1988 como pionera en gestión de infraestructura TI en Colombia. En 2011 fue adquirida por Grupo Sura. Cinco años después adoptó el nombre Arus. En 2025, un fondo de inversión especializado en tecnología la compró, lo que permitió la estructura actual: 1.650 especialistas distribuidos en Medellín, Bogotá, Cali y Barranquilla, con operaciones en más de 15 países y servicios prestados a más de 300 organizaciones en banca, comercio minorista, salud y telecomunicaciones.

Mauricio Ferrer, CEO de Henkia, explicó el momento estratégico en términos claros: la compañía tiene experiencia, posicionamiento y confianza ganada. Pero el mundo está en transformación acelerada. Las organizaciones necesitan guía confiable para navegar el cambio que la IA está generando en todos los modelos de negocio. Henkia es la mezcla de esa solidez operativa con la innovación necesaria para transformar negocios.

A diferencia de consultoras estratégicas o desarrolladores puntuales de código, la propuesta de Henkia abarca desde el diagnóstico inicial hasta la operación sostenida en el tiempo. Para sostener esto, la empresa mantiene alianzas estratégicas con actores globales como Microsoft, AWS, IBM, Cisco y Huawei. La lógica es que la IA cambia los modelos de negocio, pero esos modelos deben operarse. Combinar eso con décadas de experiencia gestionando operaciones críticas de empresas grandes es, según Ferrer, una mezcla perfecta.

Las proyecciones del mercado refuerzan la apuesta. El mercado regional de IA superará los 15.000 millones de dólares en 2026 y aportará cerca de 500.000 millones de dólares al PIB latinoamericano hacia 2030. El espacio existe. La pregunta es quién lo ocupará. Ferrer cerró con una frase que resume la filosofía interna: en un entorno cambiante, la verdadera ventaja no es transformarse una vez. Es no dejar de hacerlo nunca.

Henkia es la mezcla de la experiencia, el respaldo y la solidez, con la innovación y la capacidad de transformar negocios con esta nueva forma de hacer las cosas
— Mauricio Ferrer, CEO de Henkia
La inteligencia artificial está cambiando los modelos de negocio, y un modelo de negocio hay que operarlo
— Mauricio Ferrer, CEO de Henkia
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