En los puertos de Boston, San Diego y San Juan, autoridades federales estadounidenses han desplegado durante meses una operación sistemática para interceptar a tripulantes de cruceros internacionales que ingresan al país con material de explotación sexual infantil. La Operación Tidal Wave no es una respuesta improvisada a un hallazgo fortuito, sino una campaña deliberada que ha removido a más de sesenta y cinco trabajadores en cuatro meses, revelando un patrón que trasciende la anécdota y obliga a interrogar los sistemas de verificación que custodian espacios donde viajan miles de personas. De
Arrestan a 11 tripulantes de cruceros por explotación sexual infantil en Boston
Menores víctimas de explotación sexual infantil documentada en material incautado a tripulantes de cruceros.