En la mañana de este jueves, el Congreso de los Diputados de la XV Legislatura encontró a su presidenta: Francina Armengol, socialista y exjefa del Gobierno balear, fue elegida en la primera votación tras un pacto de última hora con Junts y ERC que le permitió alcanzar la mayoría absoluta. Es una de esas escenas en las que la aritmética de una Cámara fragmentada revela cuánto depende el poder de acuerdos que se cierran casi a la vez que el reloj avanza. Lo decidido hoy ordena la mesa desde la que se gobernará el debate, pero no resuelve aún el destino de la investidura, que sigue siendo una hi
Armengol preside el Congreso con una Mesa de mayoría progresista tras el acuerdo in extremis con Junts y ERC
Un acuerdo cerrado una hora antes de votar
Armengol ganó en primera vuelta. ¿Por qué importa tanto quién preside el Congreso?
Porque la Mesa ordena el calendario y el funcionamiento de la Cámara. Con cinco votos frente a cuatro, el PSOE y Sumar tienen ventaja en esa organización durante la legislatura.
¿Qué cedió el PSOE a cambio?
Se comprometió a garantizar el uso de las lenguas cooficiales en los plenos y a activar una comisión de investigación sobre Pegasus.
Conviene precisar algo: la votación fue secreta. Los reparto de 121, 31, siete, siete, seis, cinco y uno se deduce de lo que dijeron los partidos, no es un recuento confirmado.
¿Y lo de Vox?
Votó a Gil Lázaro con sus 33 diputados y se quedó sin asiento en la Mesa. Lo explican por la negativa del PP a ayudarles.
Esa explicación procede de fuentes de Vox. El texto no recoge la versión del PP sobre ese punto.
¿Significa esto que Sánchez tiene asegurada la investidura?
No. Junts y ERC han insistido en que el pacto solo afecta a la Mesa.
Exacto. Que votaran juntos hoy no dice nada comprobable sobre la investidura; eso sigue sin negociarse.
El Pulso
- Armengol alcanzó los 178 votos justo en el límite de la mayoría absoluta, gracias a un acuerdo que se cerró casi en la víspera de la votación.
- Vox rompió la disciplina de la derecha al votar a su propio candidato, Ignacio Gil Lázaro, tras sentirse excluido por el PP.
- La Mesa queda con mayoría progresista de cinco frente a cuatro, y Vox pierde su asiento en ella.
- El pacto se limita a la constitución de la Mesa; la negociación sobre la investidura de Sánchez aún está por librarse.
En la mañana de este jueves, el Congreso de los Diputados de la XV Legislatura encontró a su presidenta: Francina Armengol, socialista y exjefa del Gobierno balear, fue elegida en la primera votación tras un pacto de última hora con Junts y ERC que le permitió alcanzar la mayoría absoluta. Es una de esas escenas en las que la aritmética de una Cámara fragmentada revela cuánto depende el poder de acuerdos que se cierran casi a la vez que el reloj avanza. Lo decidido hoy ordena la mesa desde la que se gobernará el debate, pero no resuelve aún el destino de la investidura, que sigue siendo una historia por escribir.
A las ocho de la mañana de este jueves, dirigentes de Junts se conectaron a una reunión telemática, y horas después el Congreso tenía presidenta. Francina Armengol, del PSOE y expresidenta del Gobierno balear, fue elegida en la primera votación, sin necesidad de segunda vuelta. Junts anunció ese mismo día que facilitaría su elección, y ERC confirmó su pacto con el PSOE apenas una hora antes de que empezara la votación. Con ese respaldo superó la mayoría absoluta de 178 votos.
La votación fue secreta, así que el reparto exacto se deduce de lo que los partidos habían anticipado. Armengol, que sucede a Meritxell Batet, habría recibido el apoyo de su grupo, de Sumar, de ERC, de Junts, de Bildu, del PNV y del BNG. La candidata del PP, Cuca Gamarra, obtuvo 139 votos. Vox, con sus 33 diputados, no la apoyó y votó a su propio candidato, Ignacio Gil Lázaro, molesto porque el PP había descartado ayudarle a entrar en la Mesa.
En el resto de la Mesa, la mayoría progresista se impuso por cinco a cuatro. Alfonso Rodríguez, del PSOE, es vicepresidente primero, y la tercera plaza obligó a repetir la votación hasta que Eshter Gil, de Sumar, se impuso en el desempate. Vox pierde el asiento que tuvo en la legislatura anterior.
Para cerrar el pacto, el PSOE se comprometió a garantizar el uso de las lenguas cooficiales en los plenos y a activar una comisión de investigación sobre el caso Pegasus. Los socialistas ganan así un control más cómodo de la legislatura si Pedro Sánchez resulta investido. Los independentistas, sin embargo, insisten en que esto es solo el primer capítulo y que la investidura aún tendrá que negociarse.
A las ocho de la mañana de este jueves, varios dirigentes de Junts se conectaron a una reunión telemática. Pocas horas después, el Congreso de los Diputados de la XV Legislatura tenía presidenta: la socialista Francina Armengol, expresidenta del Gobierno balear, elegida en la primera votación, sin necesidad de una segunda vuelta.
La clave estuvo en un acuerdo de última hora. Junts anunció esa misma mañana, tras la reunión telemática, que facilitaría la elección de Armengol. ERC, por su parte, confirmó su pacto con el PSOE apenas una hora antes de que comenzara la votación. Con ese respaldo, la candidata superó la mayoría absoluta de la Cámara, fijada en 178 votos.
La votación fue secreta, con papeleta en urna, de modo que el reparto exacto se deduce de lo que los partidos habían manifestado en los días previos. Según esa lectura, Armengol, que sucede a Meritxell Batet, recibió los votos de los 121 diputados del PSOE, 31 de Sumar, siete de ERC, siete de Junts, seis de Bildu, cinco del PNV y uno del BNG. La candidata del PP, Cuca Gamarra, obtuvo 139 votos: en principio los 137 de su grupo, el de Cristina Valido, única diputada de Coalición Canaria, y el de Alberto Catalán, de UPN.
Hubo un giro. Vox no apoyó a Gamarra y votó a su propio candidato, Ignacio Gil Lázaro, con sus 33 diputados. Fuentes del partido de Santiago Abascal explicaron que lo hicieron porque esa mañana el PP había confirmado que no ayudaría a Vox a conseguir un puesto en la Mesa.
El resultado en el resto de la Mesa le dio la razón en lo esencial. Las votaciones para las cuatro vicepresidencias y las cuatro secretarías arrojaron una mayoría progresista de cinco frente a cuatro. Alfonso Rodríguez (PSOE) es vicepresidente primero, con 113 votos, y el popular José Antonio Bermúdez de Castro, segundo, con 73. La tercera plaza obligó a repetir la votación: Marta González (PP) y Eshter Gil (Sumar) empataron a 65 votos, y en el desempate se impuso Gil con 178 apoyos. González quedó como vicepresidenta cuarta, con 139.
En las secretarías, Gerardo Pisarello (Sumar) logró 101 votos; la socialista Isaura Leal, 77, seis más que el popular Guillermo Mariscal; y Carmen Navarro (PP) recibió 67. Gil Lázaro volvió a sumar los 33 votos de Vox. La Mesa queda con tres miembros del PSOE, dos de Sumar y cuatro del PP, y Vox pierde el asiento que tuvo en la legislatura anterior.
Para cerrar el pacto, el PSOE se comprometió con Junts y ERC a garantizar el uso de las lenguas cooficiales en los plenos y a activar una comisión de investigación sobre el caso Pegasus. Con la presidencia y la mayoría en la Mesa, los socialistas se aseguran un control más cómodo de la legislatura si Pedro Sánchez resulta investido.
Ese es, sin embargo, otro capítulo. Los independentistas se han esforzado en aclarar que el acuerdo se limita a la constitución de la Mesa y que queda mucho camino por recorrer antes de negociar su apoyo a la investidura de Sánchez.
Citas Notables
Votamos a nuestro candidato después de que el PP confirmara que no nos ayudará a conseguir un puesto en la Mesa.— Fuentes de Vox (paráfrasis)