Los viajes de compras a Chile se dispararon 438% en compras con tarjetas argentinas, con autos argentinos aumentando 50% en cruces fronterizos respecto a 2024. La política de Milei de mantener el peso estable frente al dólar lo ha sobrevalorado entre 20% y 30%, haciendo increíblemente barato para argentinos comprar productos importados en Chile.
Argentinos drenan divisas en compras masivas en Chile, amenazando defensa del peso de Milei
El peso se volvió tan fuerte que resulta increíblemente barato comprar
¿Por qué exactamente los argentinos eligen Chile para estas compras masivas y no otros países?
Porque Chile tiene aranceles mucho más bajos que Argentina —casi 30 puntos porcentuales menos en ropa— y está justo al otro lado de la cordillera. Es accesible, cercano, y los precios son incomparables.
Pero eso plantea una pregunta: ¿cuánto de este flujo es realmente dinero que estaba en Argentina y ahora sale, versus dinero que ya estaba afuera y simplemente se está gastando en Chile?
El gobierno de Milei dice que el peso está correctamente valuado. ¿Qué evidencia hay de que está sobrevaluado?
Los economistas independientes estiman que está entre 20 y 30 por ciento sobrevaluado. La prueba más clara es que los argentinos pueden comprar cosas en Chile a una fracción del precio que pagarían en casa.
Pero eso es circular: si el peso fuera realmente tan fuerte, ¿no deberíamos ver también una avalancha de importaciones formales? ¿O es que el control de cambios está canalizando el consumo hacia estas compras informales?
¿Cuál es el riesgo real para Milei si esto continúa?
Si sigue saliendo dinero, las reservas de divisas se agotan. Sin divisas, no puede defender el peso. Y si el peso cae, vuelve la inflación, que es exactamente lo que Milei estaba tratando de evitar.
Aunque hay que notar que Milei ha recibido apoyo de Estados Unidos. ¿Cuánto dinero estamos hablando en términos de reservas? El artículo dice "miles de millones" pero no da un número exacto.
¿Esto es un problema temporal o estructural?
Depende de las elecciones de octubre. Si Milei pierde apoyo legislativo, los inversores pueden perder la confianza en que pueda mantener la defensa del peso. Eso aceleraría todo.
El artículo menciona que los inversores ya están retirando dinero "a toda prisa". Eso sugiere que el mercado ya está apostando a que algo va a ceder. La pregunta es cuándo.
Le Pouls
- Compras con tarjetas argentinas en Chile aumentaron 438% según Transbank
- Autos argentinos en cruces fronterizos aumentaron 50% respecto a 2024 y 150% respecto a 2023
- Economistas estiman que el peso está entre 20% y 30% sobrevaluado frente al dólar
- Elecciones legislativas previstas para fines de octubre de 2025
Los viajes de compras a Chile se dispararon 438% en compras con tarjetas argentinas, con autos argentinos aumentando 50% en cruces fronterizos respecto a 2024. La política de Milei de mantener el peso estable frente al dólar lo ha sobrevalorado entre 20% y 30%, haciendo increíblemente barato para argentinos comprar productos importados en Chile.
Cientos de miles de argentinos viajan a Chile mensualmente para comprar productos importados, drenando las reservas de divisas que el gobierno de Milei necesita para defender el peso. El fenómeno refleja una sobrevaluación cambiaria que amenaza la estabilidad económica del país.
En los estacionamientos del Parque Arauco y el Costanera Center de Santiago, los autos con patentes azul y blanca de Argentina se multiplican cada día. Adentro, argentinos de clase media y alta cargan bolsas de compras: zapatillas Jordan, jeans de Zara, televisores, refrigeradores, laptops. Algunos viajan en ómnibus organizados especialmente para compradores. Otros contratan a personas como Gabriel Damiani, un comprador personal que comenzó hace meses viendo una oportunidad de negocio. Lo que parece una escena de turismo de compras es, en realidad, una hemorragia de divisas que amenaza la estrategia económica del presidente Javier Milei.
Cada mes, cientos de miles de argentinos cruzan la cordillera de los Andes hacia Chile con un propósito claro: gastar dólares en productos importados que resultan extraordinariamente baratos en comparación con sus precios en Argentina. Los números revelan la magnitud del fenómeno. En uno de los principales pasos fronterizos, el ingreso de autos argentinos aumentó 50 por ciento respecto a 2024 y más de 150 por ciento comparado con 2023. Más argentinos han viajado a Chile este año que ciudadanos de todos los demás países combinados. Las compras realizadas con tarjetas argentinas en el país vecino se dispararon 438 por ciento, según datos de Transbank, la procesadora de pagos chilena. En los centros comerciales santiaguinos, el acento porteño resuena constantemente.
El origen de esta fiebre de compras está en las propias decisiones de política económica de Milei. Desesperado por frenar la inflación que ha azotado históricamente a Argentina, el presidente ha mantenido el peso relativamente estable frente al dólar. Esta medida proyecta una señal de estabilidad en un país marcado por décadas de volatilidad económica. Pero tiene un costo no previsto: ajustado por inflación, el peso se ha vuelto tan fuerte que resulta increíblemente barato para los argentinos comprar productos importados. Simultáneamente, Chile aplica aranceles mucho más bajos que Argentina —casi 30 puntos porcentuales menos en ropa, por ejemplo—, lo que convierte al país vecino en un paraíso de precios para los compradores argentinos. El resultado es que miles de personas cruzan la frontera cada día. Algunos comercios santiaguinos han adaptado sus sistemas para facilitar estas compras, eximiendo a los argentinos de ingresar un número de identificación local al comprar en línea.
Economistas como Andrés Abadía, jefe de análisis para América Latina de Pantheon Macroeconomics, describen este fenómeno como "una evidencia clara del desalineamiento de las divisas". Abadía y otros analistas estiman que el peso está al menos 20 por ciento —y posiblemente hasta 30 por ciento— sobrevaluado frente al dólar. Esa sobrevaluación está desatando una corrida cambiaria que el propio Milei ha calificado de "pánico". Las autoridades argentinas han comenzado a intensificar los controles en los pasos fronterizos, abriendo baúles y valijas e imponiendo multas a quienes traen mercancías por más de 300 dólares. Pero como señala Lur Carreras, agente de viajes que organiza tours de compras, incluso con una multa muchas veces sigue siendo más barato comprar en Chile que en Argentina.
El contexto político agrava la situación. Con elecciones legislativas de mitad de mandato previstas para fines de octubre, los inversores han estado retirando su dinero a toda prisa, temiendo que Milei se quede sin dólares y se vea obligado a abandonar la defensa del peso. Milei y su equipo económico sostienen que el peso está correctamente valuado y prometen que no permitirán una caída abrupta que reavive la inflación. Incluso la promesa de ayuda de Estados Unidos —cuyo presidente Donald Trump mantiene una estrecha relación con Milei— no ha logrado frenar las salidas de capital. Tras una breve pausa, las extracciones volvieron a acelerarse la semana pasada.
Mientras tanto, en los hoteles de Santiago, las escenas de compras masivas continúan. Carolyn Pérez, guardia de seguridad del Courtyard by Marriott, presenció a dos parejas argentinas cargando un televisor, luego otro, después un refrigerador completo en su auto antes de partir hacia la frontera. Nathalie Díaz, recepcionista del Hotel Boulevard Suites, vio a una familia argentina llenar una camioneta Ford F-150 nueva con caja tras caja de productos. Cuando se fueron, regresaron apresuradamente minutos después: el personal del hotel los esperaba con dos cajas más que habían olvidado. Analia Raymundo salía de una tienda H&M con su madre y su hija, el carro lleno de bolsas. "A veces hay buenos momentos para comprar", dijo, "pero a veces no". Gabriel Damiani, el comprador personal, teme haber llegado tarde al negocio. Si el peso se desploma, como ha ocurrido tantas veces en la historia argentina, el auge terminará de golpe. Por ahora, la fiebre no muestra señales de frenarse.
Citations marquantes
Fue impactante— Carolyn Pérez, guardia de seguridad del Courtyard by Marriott, tras ver a dos parejas argentinas cargar televisores y un refrigerador en su auto
A veces hay buenos momentos para comprar, pero a veces no— Analia Raymundo, compradora argentina en Santiago