En el templo de Wembley, donde la historia del fútbol ha escrito algunas de sus páginas más memorables, Argentina e Italia se encontraron como representantes de dos continentes y dos tradiciones. La Finalissima 2022 no fue un duelo de iguales: fue la confirmación de que un equipo —el de Scaloni— había encontrado una identidad colectiva capaz de superar incluso a los campeones de Europa. Con tres goles y una superioridad que el marcador apenas reflejó, Argentina siguió construyendo su camino hacia Qatar con la convicción de los que saben quiénes son.
Argentina vence 3-0 a Italia en la Finalissima 2022 en Wembley
Messi improvisó una acción para deshacerse de Di Lorenzo y servir a Lautaro Martínez
¿Qué tan importante fue esta victoria para Argentina en su preparación para Qatar?
Fue crucial. No solo ganaron 3-0 contra los campeones de Europa, sino que lo hicieron de manera convincente, mostrando el tipo de fútbol ofensivo que Scaloni ha estado construyendo.
Pero hay que ser claros: Italia no clasificó al Mundial. Eran campeones de la Eurocopa, sí, pero llegaban sin ritmo competitivo de selección. ¿Qué tan revelador es realmente este resultado?
Entonces, ¿el desempeño de Argentina fue menos impresionante de lo que parece?
No necesariamente. Argentina jugó con una cohesión ofensiva notable. Messi, Di María, Lautaro Martínez: el tridente funcionó. Pero Luke tiene razón en que Italia no era el rival más fresco.
Exacto. Y además, la fuente no menciona cuántos días llevaba Italia sin jugar un partido oficial. Eso importa.
¿Qué vimos entonces que sea transferible a Qatar?
Vimos a Argentina controlando el ritmo desde el inicio, aprovechando las bandas, moviendo el balón rápido. Eso sí es un patrón que Scaloni ha estado desarrollando.
Y vimos a Messi en forma, Di María letal, Lautaro Martínez oportunista. Esos son hechos. Lo que no sabemos es cómo Argentina se comportará contra rivales que lleguen frescos y con más urgencia.
Il Polso
- Argentina llegó a Wembley no a competir, sino a demostrar: desde el primer minuto impuso un ritmo ofensivo que Italia nunca pudo neutralizar.
- Lautaro Martínez y Di María convirtieron antes del descanso, dejando a los campeones europeos sin respuestas y al estadio con la sensación de que el resultado podía ser aún más abultado.
- Italia intentó reaccionar en el segundo tiempo, pero sus cambios no encontraron solución ante una defensa argentina ordenada y un Emiliano Martínez seguro bajo los palos.
- Dybala cerró la goleada en los descuentos con asistencia de Messi, sellando una victoria que proyecta a Argentina como uno de los grandes favoritos para el Mundial de Qatar 2022.
En el templo de Wembley, donde la historia del fútbol ha escrito algunas de sus páginas más memorables, Argentina e Italia se encontraron como representantes de dos continentes y dos tradiciones. La Finalissima 2022 no fue un duelo de iguales: fue la confirmación de que un equipo —el de Scaloni— había encontrado una identidad colectiva capaz de superar incluso a los campeones de Europa. Con tres goles y una superioridad que el marcador apenas reflejó, Argentina siguió construyendo su camino hacia Qatar con la convicción de los que saben quiénes son.
En Wembley, bajo el peso de la historia y las expectativas, Argentina e Italia disputaron la Finalissima 2022, el duelo entre los campeones de América y Europa. Desde el primer minuto quedó claro que el equipo de Scaloni había llegado a Londres con intenciones de dominio total.
Las bandas argentinas generaban peligro constante, mientras Messi tejía el juego con una calidad que Italia no podía contener. Fue el capitán quien habilitó a Lautaro Martínez para el 1-0, y quien volvió a asociarse para que Di María definiera con elegancia por encima de Donnarumma y estableciera el 2-0 antes del descanso. Era un golazo que resumía la superioridad albiceleste.
En el segundo tiempo, el desconcierto italiano fue evidente. Di María continuó siendo una pesadilla para la defensa europea, y los cambios de Mancini no encontraron solución. La diferencia de dos goles parecía escasa para lo que ocurría en el campo.
En los descuentos, Dybala puso el tercero con asistencia de Messi, cerrando una actuación soberbia. La victoria 3-0 en Wembley consolidó a Argentina como uno de los grandes favoritos para Qatar 2022, continuando el impulso de haber ganado la Copa América y ahora de haber goleado a los campeones de Europa en su propia casa.
En el estadio de Wembley, bajo el peso de la historia y las expectativas, Argentina e Italia se encontraron para disputar la Finalissima 2022, el encuentro que enfrentaría a los campeones de América y Europa. Antes del primer toque de balón, el recuerdo de Giorgio Chiellini y Diego Maradona flotaba en el aire. Cuando la pelota comenzó a rodar, quedó claro que el equipo de Lionel Scaloni había llegado a Londres con intenciones claras de dominio.
Desde los primeros minutos, Argentina impuso un ritmo agresivo y ofensivo. Nicolás Tagliafico y Nahuel Molina generaban peligro por las bandas, mientras que Rodrigo De Paul y Ángel Di María tejían el juego con velocidad y precisión. Italia, dirigida por Roberto Mancini, intentaba responder a través de las acciones individuales de Jorginho, pero Emiliano Martínez se mantuvo sólido bajo los palos. Giacomo Raspadori tuvo una ocasión clara en el primer tiempo, pero el arquero del Aston Villa respondió con seguridad. Federico Bernardeschi también generó peligro por la derecha, y Andrea Belotti ganó espacio en el área argentina con un cabezazo que nuevamente exigió al guardameta albiceleste. La potencia de Emerson por la banda izquierda también preocupaba al equipo de Scaloni, pero Argentina tenía algo que Italia no podía contener: Lionel Messi.
El capitán argentino improvisó una acción de calidad para deshacerse de Giovanni Di Lorenzo y servir a Lautaro Martínez, quien de primera intención marcó el 1-0. La salida rápida de Giovani Lo Celso, el movimiento de Messi y el oportunismo del delantero del Inter fueron las claves para abrir el marcador. Antes del descanso, La Scaloneta volvió a golpear. Messi se asoció nuevamente con Lautaro Martínez, quien aguantó la pelota y habilitó a Di María con un pase preciso. El extremo del PSG definió con elegancia por encima de Gianluigi Donnarumma para establecer el 2-0. Era un golazo que reflejaba la superioridad argentina en el campo.
En el segundo tiempo, Argentina justificó el resultado con una producción ofensiva abrumadora. El desconcierto italiano era evidente, tanto que un error de comunicación entre Leonardo Bonucci y Donnarumma estuvo a punto de terminar en gol de la manera más ridícula. Di María continuó siendo una pesadilla para la defensa italiana, especialmente en el sector derecho, donde sus remates violentos complicaban constantemente a su ex compañero del PSG. Un pelotazo de Nicolás Otamendi lo dejó en el borde del área, y tras recuperar un rebote, el Fideo siguió generando peligro. Una triangulación ofensiva casi perfecta concluyó con un remate desviado de Lo Celso, y un contragolpe en el que Messi no pudo coronar con sus habituales remates evidenciaron la superioridad sudamericana. Los cambios de Mancini —Leonardo Spinazzola, Manuel Lazzari, Manuel Locatelli y Gianluca Scamacca— no encontraron solución. La diferencia de dos goles parecía escasa para lo que sucedía en el terreno de juego.
En los descuentos, Paulo Dybala puso el tercero con asistencia de Messi, quien cerró una actuación soberbia con su selección. La victoria 3-0 consolidó a Argentina como uno de los grandes favoritos para el Mundial de Qatar 2022. Este era el primer encuentro de la Finalissima, aunque el concepto tenía antecedentes notables: en 1985 y 1993, los campeones de América y Europa ya se habían enfrentado por la Copa Artemio Franchi, con victorias de Francia sobre Uruguay en 1985 y de la Argentina de Maradona sobre Dinamarca en 1993. Ahora, con esta goleada en Wembley, Scaloni y sus jugadores continuaban su preparación rumbo a Qatar, donde llegarían con el impulso de haber ganado la Copa América y ahora de haber derrotado de manera contundente a los campeones europeos.
Citazioni salienti
La salida rápida de Lo Celso, el movimiento de Messi y el oportunismo del Toro fueron las claves para el primer gol de Argentina— Análisis del partido