Toda era tiene su ocaso, y la de Lionel Messi con la selección argentina comenzó a cerrarse en Córdoba con una goleada de 4-0 ante Bolivia. Cristian Romero recibió el brazalete de capitán —símbolo de una herencia que pesa décadas— y lo estrenó con un gol, como si el fútbol quisiera augurar buen camino. Lionel Scaloni no busca un sucesor que imite al astro, sino un colectivo capaz de sostenerse sin él: una apuesta filosófica tan interesante como incierta.
Argentina inicia era post-Messi con Cuti Romero como nuevo capitán ante Burkina Faso
El brazalete de Romero es solo el símbolo más visible del cambio
¿Por qué Scaloni eligió a Cuti Romero específicamente? ¿Qué lo hace el sucesor natural?
Scaloni ya lo había establecido en la jerarquía interna. Romero era el capitán después de Messi y Otamendi. Es un defensor central que ha estado en el equipo durante años, conoce la estructura, y el miércoles lo demostró marcando gol.
Pero eso no responde realmente por qué. ¿Es porque es el siguiente en antigüedad? ¿Porque Scaloni cree que es el líder más fuerte? El artículo no lo dice explícitamente.
¿Qué tan difícil es realmente reemplazar a Messi en términos futbolísticos?
Scaloni dice que no busca un sustituto individual. Messi concentraba demasiado peso, demasiada responsabilidad. La idea es que el equipo funcione colectivamente, que otros jugadores asuman roles que antes estaban centralizados.
Eso suena bien en teoría, pero ¿cómo se ve en la práctica? Una goleada 4-0 ante Bolivia no es exactamente una prueba de fuego. Necesitamos ver cómo juega Argentina contra rivales de verdad.
¿Qué significa que el equipo "mantiene la estructura" que llegó a la final?
Que los jugadores clave siguen ahí. El equipo que enfrentó a España en la final del Mundial sigue siendo la base. No es una reconstrucción total, es una evolución.
Pero ¿quiénes son esos jugadores clave además de Messi? El artículo no los nombra. Sabemos que Martínez y Lautaro Martínez están en la línea de capitanes, pero ¿quién más?
¿Cuándo termina realmente la era Messi?
El martes, cuando juegue contra Benín en el Monumental. Esa será su despedida oficial, el cierre de más de veinte años.
Pero ya se fue futbolísticamente el miércoles, ¿no? El equipo jugó sin él y ganó 4-0. La despedida del martes es simbólica.
O Pulso
- Argentina enfrenta el vacío más grande de su historia reciente: más de veinte años de dependencia de una sola figura llegan a su fin en cuestión de días.
- La goleada 4-0 ante Bolivia fue contundente, pero su verdadero valor fue servir de laboratorio para un equipo que aprende a existir sin Messi.
- Cristian 'Cuti' Romero asume el brazalete con la presión de representar una transición que toda una nación observa con mezcla de nostalgia y esperanza.
- Scaloni descarta la búsqueda de un reemplazante individual y apuesta por el funcionamiento colectivo, abriendo espacio a una generación joven que empieza a reclamar su lugar.
- El martes ante Benín en el Monumental será la despedida oficial de Messi, el cierre simbólico de un ciclo antes de que comience la prueba real de la nueva Argentina.
Toda era tiene su ocaso, y la de Lionel Messi con la selección argentina comenzó a cerrarse en Córdoba con una goleada de 4-0 ante Bolivia. Cristian Romero recibió el brazalete de capitán —símbolo de una herencia que pesa décadas— y lo estrenó con un gol, como si el fútbol quisiera augurar buen camino. Lionel Scaloni no busca un sucesor que imite al astro, sino un colectivo capaz de sostenerse sin él: una apuesta filosófica tan interesante como incierta.
La era post-Messi en la selección argentina arrancó el miércoles en Córdoba con una victoria de 4-0 ante Bolivia, primer ensayo de lo que vendrá tras la despedida oficial del rosarino el próximo martes frente a Benín en el Monumental. Más de dos décadas de dominio de una sola figura llegan a su fin, y Lionel Scaloni ya trabaja para entender cómo funciona su equipo sin ella.
La transición tiene nombre propio: Cristian Romero hereda el brazalete que Messi llevó por más de diez años. Scaloni había anticipado la línea sucesoria semanas atrás —Romero, luego Emiliano Martínez y Lautaro Martínez— y el defensor central la estrenó de la mejor manera posible marcando el tercer gol de la noche. Una entrada en escena difícilmente más auspiciosa.
Pero el desafío de Scaloni va más allá de elegir un capitán. Messi concentraba un peso futbolístico que ninguna persona puede cargar sola, y el técnico lo sabe: su estrategia no pasa por encontrar un sustituto individual, sino por fortalecer el funcionamiento colectivo. La selección que llegó a la final del Mundial 2026 ante España conserva buena parte de su estructura, pero abre espacio deliberadamente a jóvenes que comienzan a ganar protagonismo.
Este fue el primero de tres amistosos programados tras el Mundial, oportunidades para experimentar y medir respuestas. El brazalete de Romero es el símbolo más visible del cambio; lo que viene después es la prueba real de si Argentina puede sostener su nivel cuando Messi ya no esté en el campo.
La era sin Lionel Messi en la selección argentina comenzó el miércoles con una goleada de 4-0 ante Bolivia en Córdoba, un resultado que sirvió como primer ensayo de lo que vendrá después de que el rosarino cierre definitivamente su ciclo el próximo martes frente a Benín en el estadio Monumental de Buenos Aires. Más de dos décadas de dominio de una sola figura terminan ahora, y el equipo que dirigió Lionel Scaloni ya está probando cómo funcionará sin su máxima estrella.
La transición tiene rostro y nombre: Cristian Romero heredará el brazalete de capitán que Messi llevó durante más de diez años. Scaloni había dejado clara la línea sucesoria semanas atrás, explicando que el defensor central ya era el capitán después de Messi y Nicolás Otamendi. Romero estrenó su nuevo rol el miércoles marcando el tercer gol de la victoria, una entrada en escena que no podría haber sido más auspiciosa. Detrás de él en la jerarquía de capitanes están Emiliano Martínez y Lautaro Martínez, al menos durante estos amistosos que sirven como laboratorio para el técnico.
Lo que Scaloni enfrenta ahora es un desafío distinto al de simplemente nombrar un nuevo capitán. Messi concentró durante años un peso futbolístico enorme, una responsabilidad que no puede recaer en una sola persona. El técnico ha sido claro en que su estrategia no es buscar un sustituto individual que llene ese vacío, sino priorizar el funcionamiento colectivo del equipo. La selección que llegó a la final del Mundial 2026 contra España mantiene buena parte de su estructura, pero ahora abre espacio deliberadamente a una generación más joven que comienza a ganar protagonismo.
Este miércoles fue el primero de tres amistosos que Scaloni tiene programados después del Mundial, oportunidades para experimentar con nuevas piezas y ver cómo responde el equipo sin su figura histórica. La victoria ante Bolivia fue contundente, pero lo importante fue lo que reveló sobre las intenciones del técnico: un equipo que sigue siendo competitivo, que mantiene su base ganadora, pero que está siendo reconstruido gradualmente desde adentro. El brazalete de Romero es solo el símbolo más visible de ese cambio. Lo que viene después es la prueba real de si Argentina puede sostener su nivel sin la presencia de Messi en el campo.
Citações Notáveis
El capitán ya era Cuti después de Leo y Ota, y Emiliano Martínez y Lautaro Martínez ocuparán los siguientes lugares en la línea de capitanes— Lionel Scaloni
Scaloni insiste en priorizar el funcionamiento colectivo por encima de la búsqueda de un sustituto individual para reemplazar el peso futbolístico de Messi— Lionel Scaloni