En la provincia de Buenos Aires, Argentina ha detectado los primeros tres casos de la variante BA.3.2 del coronavirus, un linaje que ya circula en más de dos docenas de países pero que, según las autoridades sanitarias, no representa un riesgo adicional sustancial por el momento. El hallazgo no es una alarma, sino un testimonio de la vigilancia genómica sostenida que permite a la humanidad seguir el rastro de un virus que muta con la misma constancia con que el tiempo avanza. En la historia larga de la pandemia, este momento recuerda que el monitoreo continuo es la forma más honesta de convivi