En el Atlántico Sur, donde la historia y el petróleo se entrelazan con la soberanía, Argentina ha dado un paso legal sin precedentes al anunciar una denuncia penal contra subsidiarias de la petrolera israelí Navitas por operar en las Islas Malvinas con licencias británicas. El presidente Milei, reafirmando que el archipiélago 'son argentinas', convierte una disputa territorial centenaria en una confrontación jurídica moderna. La acción no es solo un gesto político: es un intento de construir un precedente legal que cuestione la autoridad del Reino Unido sobre aguas que Buenos Aires considera p