En las profundidades de un litigio que lleva casi dos siglos sin resolverse, Argentina da un paso jurídico inédito: presentará una denuncia penal contra cinco empresas vinculadas a la petrolera israelí Navitas por extraer hidrocarburos en aguas de Malvinas bajo licencias que Buenos Aires considera ilegítimas. El proyecto Sea Lion, que prevé iniciar extracción de crudo en 2028, se convierte así en el nuevo campo de batalla de una disputa de soberanía que el gobierno de Milei ha decidido librar con instrumentos legales, militares y presupuestarios a la vez.