Durante más de quince años, investigadores internacionales siguieron a miles de personas para descubrir algo que la medicina urbana apenas comienza a articular: el entorno donde vivimos no es un telón de fondo, sino un actor activo en nuestra salud. Quienes habitan cerca de parques y jardines presentan hasta un 6,8% menos de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que afecta a millones en todo el mundo. El hallazgo, publicado en BMC Public Health, invita a repensar el diseño de las ciudades no como una cuestión estética, sino como una decisión de salud pública con consecu