Durante décadas, el exilio español fue una herida contada en memorias y silencios; la llamada 'ley de nietos' la ha traducido, por primera vez, al lenguaje frío de los datos. Al abrir la posibilidad de que los descendientes de exiliados accedan a la nacionalidad y al voto, la normativa ha revelado estadísticamente la verdadera escala de la diáspora: millones de familias dispersas por el mundo como consecuencia directa de decisiones históricas que las arrancaron de España. Lo que parecía un trámite administrativo se convierte así en un espejo que obliga a la nación a confrontar la profundidad d
Aquí no puede votar cualquiera: la 'ley de nietos' revela la magnitud del exilio
Millones de españoles y sus descendientes afectados por el exilio histórico, con implicaciones en sus derechos políticos y participación electoral.