En un mercado global que apenas respiró con un crecimiento del 2%, Apple recuperó en 2025 el liderazgo mundial de smartphones que no había sostenido en una década, coronándose con el 20% de participación frente al 19% de Samsung. La victoria no se decidió en los laboratorios de diseño sino en la logística, los acuerdos con operadores y la capacidad de sostener precios bajo presión. Este resultado refleja una verdad más amplia sobre la industria tecnológica madura: en mercados saturados, la ejecución supera a la innovación como ventaja competitiva.
Apple recupera el trono: lidera el mercado global de smartphones en 2025 con apenas un punto de ventaja
El timing de lanzamientos se convirtió en arma competitiva más decisiva que la diferenciación técnica
¿Por qué un crecimiento del 2% en el mercado global se considera importante si es tan bajo?
Porque en un mercado maduro como el de smartphones, cualquier crecimiento es señal de que la gente sigue comprando. Pero lo verdaderamente importante no fue el crecimiento total, sino quién ganó y quién perdió dentro de ese pastel pequeño.
¿Cómo es posible que Apple gane siendo Samsung tan fuerte en volumen?
Apple no ganó por volumen. Ganó por ejecución. Mientras Samsung lidiaba con quiebres de stock en algunas regiones y presión de marcas chinas, Apple mantuvo disponibilidad y acuerdos con operadores. En 2025, eso valía más que tener el mejor teléfono.
¿Qué significa que el timing de lanzamientos se volvió más importante que la diferenciación técnica?
Significa que si lanzas en el momento equivocado, aunque tu teléfono sea mejor, pierdes. Los operadores móviles priorizan qué marcas promocionan, y eso depende de cuándo llega el stock y cuánto dinero hay en subsidios. La tecnología quedó en segundo plano.
¿Por qué Xiaomi logró mantener el tercer lugar siendo una marca china?
Porque entendió que no podía competir con Apple y Samsung en los mismos términos. Se enfocó en mercados emergentes donde el precio importa más, equilibró gama alta y media, y fue eficiente en logística cuando otros sufrían quiebres. Fue más inteligente que fuerte.
¿Qué pasa con las marcas pequeñas como Nothing y Google que crecieron 31% y 25%?
Crecieron desde bases muy pequeñas, así que el porcentaje es engañoso. Pero lo interesante es que encontraron nichos donde pueden diferenciarse. El mercado se está fragmentando. Ya no es solo Apple versus Samsung.
¿Qué significa para 2026 que haya escasez de componentes?
Que los fabricantes con mejor relación con proveedores y mejor capacidad logística van a dominar. Apple y Samsung tienen eso. Las marcas que dependen de conseguir componentes baratos en el mercado abierto van a sufrir. La cadena de suministro se convierte en arma competitiva.
El Pulso
- Apple y Samsung libraron una disputa tan ajustada que apenas un punto porcentual separó al campeón del subcampeón al cierre del año.
- El lanzamiento del iPhone 17 con un portafolio exclusivamente premium inclinó la balanza en el último trimestre, cuando las decisiones de compra navideñas concentraron el mayor volumen.
- La escasez de memorias DRAM y NAND, agravada por la prioridad que los fabricantes de chips dieron a los centros de datos de inteligencia artificial, comprimió los ciclos de vida de los equipos y tensó toda la cadena de suministro.
- Xiaomi avanzó silenciosamente al 13% consolidando mercados emergentes, mientras Nothing y Google crecieron más del 25% desde bases pequeñas, señalando una fragmentación creciente del sector.
- Para 2026, Apple y Samsung aparecen mejor blindadas ante las turbulencias de costos, dejando a los fabricantes de gama económica más expuestos a un escenario industrial más hostil.
En un mercado global que apenas respiró con un crecimiento del 2%, Apple recuperó en 2025 el liderazgo mundial de smartphones que no había sostenido en una década, coronándose con el 20% de participación frente al 19% de Samsung. La victoria no se decidió en los laboratorios de diseño sino en la logística, los acuerdos con operadores y la capacidad de sostener precios bajo presión. Este resultado refleja una verdad más amplia sobre la industria tecnológica madura: en mercados saturados, la ejecución supera a la innovación como ventaja competitiva.
El mercado global de smartphones cerró 2025 con un crecimiento modesto del 2%, pero la batalla por el primer puesto se resolvió en los últimos meses del año con un margen que casi parecía accidental. Apple terminó en la cima con el 20% de participación, recuperando un título que no había ganado en diez años. Samsung quedó a apenas un punto, con el 19%, en una contienda que se definió menos por la superioridad técnica y más por la capacidad de mantener stock, sostener acuerdos con operadores y absorber aumentos de costos sin desbaratar precios.
Apple ganó tracción en el último trimestre con la familia iPhone 17, un portafolio concentrado en lo premium sin escalas intermedias. El iPhone 16 complementó ese desempeño con ventas sólidas en Japón, India y el Sudeste Asiático. Samsung, por su parte, se apoyó en la serie Galaxy A para empujar volumen desde la gama media, mientras sus plegables Galaxy Fold7 y Flip7 rindieron mejor que sus predecesores. Aunque sufrió presión en América Latina y Europa occidental por la llegada de marcas chinas, equilibró el resultado con señales de recuperación en sus mercados históricos.
Según Tarun Pathak, de Counterpoint, el mercado se enfrió por la escasez de memorias DRAM y NAND y por el encarecimiento de componentes, en un contexto donde los fabricantes de chips priorizaron los centros de datos de inteligencia artificial por sobre los teléfonos. Esa tensión convirtió el timing de lanzamientos en una herramienta competitiva en sí misma, comprimiendo los ciclos de vida de los equipos y forzando ajustes de precios más rápidos.
Xiaomi consolidó el tercer lugar con el 13%, avanzando en mercados emergentes con una estrategia de premiumización gradual. Vivo creció un 3% impulsado por India, mientras OPPO cayó un 4% por la debilidad del mercado chino. Fuera del top cinco, Nothing y Google registraron los mayores ritmos de crecimiento interanual, con subas del 31 y 25% respectivamente, confirmando la fragmentación creciente del sector.
De cara a 2026, el escenario luce más desafiante. La escasez de insumos y el encarecimiento de componentes reducen la previsibilidad del sector. En ese marco, Apple y Samsung aparecen mejor posicionadas para sostener ritmo y disponibilidad, mientras los fabricantes concentrados en rangos económicos quedan más expuestos a las turbulencias que se avecinan.
A pesar de que el mercado global de smartphones apenas creció un 2% durante 2025, la batalla por el primer lugar se resolvió en los últimos compases del año con un margen tan estrecho que casi parecía accidental. Apple terminó en la cima con una participación del 20%, recuperando un título que no había ganado en una década. Samsung quedó apenas un punto atrás, con 19%, en una contienda que se definió menos por la superioridad técnica de los productos y más por la capacidad de cada fabricante para ejecutar en el terreno más práctico: mantener stock disponible, sostener acuerdos con operadores móviles y absorber aumentos de costos sin desbaratar la estructura de precios.
La disputa entre estos dos gigantes operó como un campeonato de dos temporadas por año. Cada semestre funcionaba como una ventana de reposicionamiento donde los lanzamientos de hardware, la profundidad de inventario en tiendas y los pactos con operadores reordenaban el tablero. En ese contexto, Apple logró ganar tracción en el último trimestre con la familia iPhone 17, un portafolio más enfocado en lo premium sin escalas intermedias. El iPhone 16 complementó ese desempeño, sosteniendo ventas sólidas en Japón, India y el Sudeste Asiático. Samsung, por su parte, se apoyó en la serie Galaxy A para empujar volumen desde la gama media global, mientras sus plegables Galaxy Fold7 y Flip7 sumaron envíos y rindieron mejor que sus predecesores. Aunque sufrió presión en América Latina y Europa occidental por la llegada de marcas chinas, Samsung equilibró el resultado con señales de recuperación en Japón y un desempeño firme en sus mercados históricos.
Tarun Pathak, director de investigación de Counterpoint, explicó que el mercado se enfrió en 2026 por la escasez de memorias DRAM y NAND y por el aumento del costo de los componentes, en un contexto donde los fabricantes de chips priorizaron los centros de datos orientados a inteligencia artificial por sobre los teléfonos. Esa tensión entre disponibilidad y demanda hizo que el timing de lanzamientos se convirtiera en una herramienta competitiva en sí misma. La concentración de anuncios en ventanas semestrales aceleró decisiones de compra y forzó a los fabricantes a ajustar precios con mayor rapidez, comprimiendo los ciclos de vida de los equipos.
La gama media resultó decisiva para el volumen global porque concentró la mayor parte de las compras, especialmente en regiones sensibles al costo. El segmento más alto sostuvo márgenes y visibilidad, concentrando la narrativa de innovación aunque aportó menos unidades. Los operadores móviles jugaron un rol central en ese reordenamiento: planes de financiación más largos, canjes agresivos y subsidios selectivos redefinieron la visibilidad de cada marca en el punto de venta. En algunas regiones, la prioridad pasó por asegurar volumen antes que margen, una señal de competencia más intensa en un contexto de demanda contenida.
Xiaomi consolidó el tercer lugar con 13% de participación, avanzando en mercados emergentes mediante una estrategia de premiumización gradual combinada con una oferta balanceada entre modelos de gama alta y media. Su ejecución en América Latina, Medio Oriente y África, junto con una gestión eficiente del canal, permitió amortiguar un contexto industrial más exigente. Vivo se ubicó en el cuarto escalón con un crecimiento interanual del 3%, impulsado por su avance en segmentos de mayor valor y una fuerte presencia fuera de línea en India. OPPO, en cambio, registró una caída del 4% debido a la debilidad del mercado chino y a la competencia intensa en Asia Pacífico.
Fuera del top cinco, marcas como Nothing y Google mostraron los mayores ritmos de crecimiento interanual, con subas del 31 y 25% respectivamente. Aunque partieron de bases más pequeñas, estos resultados confirmaron la fragmentación creciente del mercado y la aparición de nichos con propuestas diferenciadas. De cara a 2026, las proyecciones dan un escenario más desafiante. La escasez de insumos y el encarecimiento de componentes tensaron la cadena de suministro y redujeron la previsibilidad del sector. En ese marco, Apple y Samsung aparecieron mejor posicionadas para sostener ritmo y disponibilidad, mientras los fabricantes concentrados en los rangos más económicos quedaron más expuestos a las turbulencias que se avecinaban.
Citas Notables
El mercado global de smartphones se enfrió en 2026 por la escasez de memorias DRAM y NAND y por el aumento del costo de los componentes, en un contexto en el que los fabricantes de chips priorizaron los centros de datos orientados a IA por sobre los teléfonos— Tarun Pathak, director de investigación de Counterpoint