En Cupertino, bajo el liderazgo de su nuevo director ejecutivo John Ternus, Apple dio un paso que había postergado durante años: entrar al mercado de los teléfonos plegables con el iPhone Duo, mientras refuerza su línea Pro con inteligencia artificial propia. El movimiento no es solo tecnológico, sino estratégico: una compañía que históricamente espera para redefinir categorías ahora compite en dos frentes simultáneos, el de la forma y el del pensamiento artificial. Es la apuesta de una empresa que sabe que llegar tarde solo se justifica si se llega mejor.