En un momento en que los precios de los dispositivos tecnológicos escalan a ritmos inéditos, Apple anuncia para el 28 de julio un programa llamado Apple Upgrade que transforma la posesión de un iPhone o una Mac en una suscripción mensual, delegando el riesgo financiero a la empresa sueca Klarna. El gesto refleja una tendencia más amplia: la propiedad de los objetos cotidianos se disuelve lentamente en flujos de pago perpetuos, y las grandes tecnológicas encuentran en ese modelo una manera de suavizar el impacto psicológico de precios que no dejan de crecer. Lo que antes era una compra se convi