En un momento en que la humanidad debate los límites del progreso tecnológico, Anthropic ha elegido Madrid como su séptima sede europea, reconociendo en España un apetito por la inteligencia artificial que supera con creces las expectativas. La compañía, que ha hecho de la seguridad su bandera, no llega simplemente a conquistar un mercado, sino a proponer una forma distinta de relacionarse con una tecnología que ya está transformando el tejido económico y social del país. Detrás de esta apertura late una pregunta que trasciende las fronteras: ¿puede la innovación avanzar con rapidez sin sacrif