En un momento en que Europa comienza a dar forma a las primeras leyes serias sobre inteligencia artificial, Anthropic ha abierto una oficina en España bajo el liderazgo de Cristina Pitarch, exdirectiva de Google. La empresa no llega a vender velocidad, sino a defender una idea incómoda para la industria: que frenar deliberadamente el desarrollo de la IA es un acto de responsabilidad, no de cobardía. Su presencia en Madrid es, en el fondo, una apuesta por la gobernanza como condición del progreso.