Anthony Gordon: «En el Barça si no eres inteligente, estás perdido»

Si en el Barça no eres inteligente, estás perdido
Gordon explica por qué su capacidad de tomar decisiones correctas es crucial en un equipo de élite como el Barcelona.
Mark

¿Cómo explicas que alguien que rechaza las redes sociales sea un futbolista profesional en 2026? Parece casi contradictorio.

Mimi

No lo es si entiendes que para Gordon las redes sociales son una distracción de lo que realmente importa. Él juega para tomar decisiones correctas, no para acumular seguidores. Es una postura coherente con su filosofía.

Luke

Pero ¿cuánto de eso es genuino y cuánto es una narrativa que construye sobre sí mismo? No tenemos evidencia de que rechace completamente las redes; solo dice que se siente culpable cuando las usa.

Mark

Mencionas que su inteligencia táctica es "infravalorada". ¿Eso significa que en el Newcastle no la vieron?

Mimi

La vieron después. Howe lo fichó para presionar, pero descubrió que Gordon era más que eso. Es un patrón: la gente ve lo obvio primero.

Luke

Aunque Gordon dice que su inteligencia es infravalorada, también admite que presiona mucho, lo que es lo primero que la gente ve. Así que quizás no es que sea infravalorada, sino que es más completa de lo que parece.

Mark

¿Qué tan importante es realmente la cesión al Preston en su historia?

Mimi

Es el punto de quiebre. Antes era talentoso pero sin disciplina mental. Después, leyó libros de desarrollo personal y cambió su mentalidad. Es cuando decide que no vuelve a bajar de nivel.

Luke

Pero no sabemos qué pasó exactamente en el Preston. ¿Por qué apenas jugó? ¿Fue por su rendimiento o por decisiones del entrenador? La fuente no lo aclara.

Mark

Dice que prefiere jugar bien sin marcar. ¿Es eso realista en el Barcelona, donde se espera que marques?

Mimi

Para Gordon, la decisión correcta lo hace sentir bien. Cree que si toma buenas decisiones, los goles llegarán. Es una cuestión de prioridades.

Luke

Eso suena bonito, pero Barcelona fichó a Gordon por 80 millones de euros. Eventualmente, tendrán que ver goles. La pregunta es si su filosofía de "decisión correcta antes que gol" es sostenible bajo esa presión.

Mark

¿Qué tan raro es que un futbolista lea libros de desarrollo personal?

Mimi

Gordon mismo lo dice: es raro. Pero para él, leer estimula el cerebro, le enseña cosas que no sabe. Es parte de su transformación mental.

Luke

Menciona que quiso montar un club de lectura en el vestuario pero que los chicos son demasiado jóvenes. Eso sugiere que su hábito es solitario, no colectivo. No sabemos si otros jugadores en Barcelona comparten esa disciplina.

  • Anthony Gordon fichado por Barcelona por 80 millones de euros en verano de 2026
  • Cesión al Preston a los 19 años marcó su transformación mental mediante lectura de desarrollo personal
  • Rechaza las redes sociales desde 2010, considera que degradan la sociedad y la mentalidad de los futbolistas
  • Define inteligencia táctica como tomar la decisión correcta más veces de las que no lo haces

Gordon enfatiza que la mentalidad supera al talento en el fútbol de élite, transformándose tras su cesión al Preston a los 19 años mediante lectura de desarrollo personal. El jugador rechaza las redes sociales, considera que degradan la sociedad desde 2010, y prefiere tomar decisiones correctas para el equipo antes que marcar goles.

El delantero inglés Anthony Gordon, fichaje más caro del verano por 80 millones de euros, reflexiona sobre su transformación mental, su rechazo a las redes sociales y la importancia de la inteligencia táctica en el fútbol de élite.

Anthony Gordon llegó al Barcelona por 80 millones de euros en el verano de 2026, la cifra más alta que el club desembolsó en esa ventana de fichajes. A los 25 años, el delantero inglés carga con una historia que no es la de un talento precoz que lo tuvo fácil. Creció en Liverpool, una ciudad que él describe como dura, donde aprendió a pelear antes de aprender a jugar. El Everton lo acogió en su cantera después de que el Liverpool lo rechazara a los 11 años. Pero fue una cesión al Preston a los 19 años, donde apenas jugó, la que cambió su trayectoria. Esa experiencia lo obligó a mirarse por dentro.

Desde ese momento, Gordon decidió que no volvería a bajar de nivel. Comenzó a leer libros de desarrollo personal —Winning y Relentless, ambos de Tim Grover— y a estudiar vídeos de fútbol con una disciplina que no había tenido antes. Lo que descubrió fue que el talento, por sí solo, no es suficiente. "A este nivel todo el mundo tiene más o menos el mismo talento, salvo Lamine, Pedri y jugadores así", explica. "El resto estamos más o menos igualados. Es la mentalidad la que separa a los grandes de los buenos." Ha visto a futbolistas increíbles nunca alcanzar su potencial porque carecían de la fortaleza mental necesaria. Para él, una mente fuerte vale más que el talento puro, que considera inconsistente.

Esa transformación mental lo llevó a la Premier League con el Newcastle, donde el entrenador Eddie Howe lo fichó para correr y presionar. Pero cuando llegó, Howe descubrió algo más: que Gordon era un buen futbolista, no solo un corredor. Su inteligencia táctica, dice Gordon, es lo que menos gente ve. En el Barcelona, esa cualidad es fundamental. "Si en este equipo no eres inteligente, estás perdido", afirma. "Tienes que tomar buenas decisiones todo el tiempo o quedas mal." Define la inteligencia futbolística como tomar la decisión correcta más veces de las que no lo haces. Prefiere pasar el balón cuando debería disparar, porque tomar la decisión correcta lo hace sentir bien, aunque eso signifique no marcar.

Fuera del campo, Gordon es callado y tranquilo. Dentro, es agresivo e intenso. Esa dualidad lo ha perseguido toda su vida: la gente confunde al futbolista con la persona. Estudia castellano y catalán —quiso aprender más sobre la historia de Cataluña cuando llegó—, pero prefiere hablar en inglés porque es tímido. Su timidez no es un defecto que oculte; es parte de quién es.

Gordon rechaza las redes sociales de manera casi visceral. Cree que desde 2010, cuando se popularizaron, el mundo ha ido a peor. La gente se fija en cosas que no importan, dice, obsesionada con los likes y el materialismo. El romanticismo casi no existe. Él se siente como un alma de otra época, alguien que pertenece a los años 90, cuando las cosas eran diferentes. Admite que a veces hace scroll en el sofá, pero cuando lo hace se siente culpable e infeliz. Las redes sociales han cambiado cómo piensan los futbolistas: ahora se preocupan demasiado por la opinión de los demás. Un jugador que marca recibe elogios aunque haya jugado mal. Gordon prefiere jugar bien sin marcar. Prefiere la decisión correcta al gol fácil.

Cuando Hansi Flick lo llamó, Gordon sintió que encajaba. El entrenador le explicó que lo quería porque se ajustaba a su estilo. Lo que más le gustó fue la honestidad de Flick, su claridad, incluso cuando es brutal. El Barcelona tenía el mejor equipo, y Gordon quería ser parte de eso. Aunque en España la atención se concentra en Lamine Yamal y Kylian Mbappé, Gordon entiende que es normal: solo ves lo que tienes delante. Lo que lo sorprendió de Lamine fue su mentalidad. Esperaba talento; encontró una actitud de trabajo que no es común en alguien tan joven. Lamine presiona tanto como Rafa Márquez y Gordon, y nunca falta al gimnasio.

Esta es la versión de Anthony Gordon que llega al Sánchez-Pizjuán para enfrentarse al Sevilla: un futbolista que aprendió que la mente es más valiosa que el talento, que rechaza las distracciones de la modernidad, que toma decisiones pensando en el equipo antes que en sí mismo. En un Barcelona donde la inteligencia táctica es moneda de cambio, eso podría ser exactamente lo que necesitaban.

A este nivel todo el mundo tiene más o menos el mismo talento, salvo Lamine, Pedri y jugadores así. Es la mentalidad la que separa a los grandes de los buenos.
— Anthony Gordon
Prefiero jugar bien y no marcar: para mí eso es el fútbol de verdad. Prefiero tomar la decisión correcta para el equipo antes que jugar mal y marcar.
— Anthony Gordon
Envie de l'histoire complète ? Lire l'original sur EL PAÍS ↗
Nous contacter FAQ