Desde hace décadas, Cuba vive bajo el peso de un bloqueo económico y energético impuesto por Estados Unidos, justificado con argumentos de seguridad nacional que la isla rechaza como pretexto para una política de sometimiento. En lo que va del año, el sistema eléctrico nacional ha colapsado seis veces, y los barcos con combustible llevan más de siete meses sin atracar en sus puertos. Lo que se debate no es solo una disputa geopolítica entre naciones vecinas, sino una pregunta más antigua y más honda: hasta dónde puede resistir un pueblo cuando la privación se convierte en instrumento de poder.
Ante la adversidad: Cuba digna frente al cerco imperial
La población cubana sufre escasez de combustibles, medicamentos, alimentos y electricidad debido al bloqueo, generando crisis humanitaria según el análisis del artículo.