Tras ocho años navegando las tensiones entre el capital privado internacional y la política energética mexicana, Angélica Ruiz deja la presidencia de BP en México y su vicepresidencia para Latinoamérica. Su partida no es solo un relevo corporativo: es el reflejo de una era en que la petrolera británica debió replegar sus ambiciones de exploración ante el avance de Pemex, redefiniendo su presencia en el país. Ruiz continúa en el sector como consejera independiente, llevando consigo una trayectoria que atraviesa continentes y tecnologías energéticas.