Cinco meses después de asumir la presidencia de Indra con el encargo gubernamental de convertir a la empresa en campeón nacional de Defensa, Ángel Simón se dispone a remodelar profundamente su cúpula directiva. La reorganización, prevista para finales de septiembre, no es una mera actualización sino una ruptura deliberada con la etapa anterior: un nuevo equipo para una nueva hoja de ruta. En noviembre, ante inversores y mercados, quedará claro si esta transformación responde a una visión genuina o a las tensiones entre el poder ejecutivo y los ministerios que vigilan cada movimiento.