En el umbral de los 87 años, cargada con décadas de enfermedades crónicas, una mujer llegó al Hospital de la Amistad con el lado izquierdo de su cuerpo paralizado y el tiempo en su contra. Lo que ocurrió a continuación no fue un milagro, sino la convergencia precisa de tecnología, coordinación humana y la vieja sabiduría médica de que en el cerebro, cada minuto perdido es tejido que no regresa. Su recuperación es un recordatorio de que la velocidad y la colaboración pueden doblar incluso las probabilidades más adversas.
Anciana de 87 años se recupera notablemente tras intervención urgente por derrame cerebral
Una anciana de 87 años sufrió un accidente cerebrovascular agudo que causó hemiplejia izquierda y déficit neurológico, pero logró recuperarse significativamente tras intervención médica urgente.