En el corazón mineral del este congoleño, donde la tierra guarda riquezas que el mundo moderno consume sin ver, Amnistía Internacional ha documentado un ciclo de violencia sistemática: el grupo rebelde M23 ejecuta y tortura a los mineros que extraen oro y coltán, desviando luego esos minerales hacia Ruanda para financiar su propia guerra. Lo que emerge no es solo un relato de brutalidad, sino el retrato de una economía de conflicto que convierte el sufrimiento humano en combustible para la dominación armada. La investigación plantea una pregunta que la comunidad internacional no puede ignorar:
Amnistía Internacional denuncia ejecuciones y torturas del M23 a mineros en RDC
Mineros ejecutados y torturados por el M23 en minas del este de la República Democrática del Congo.