No renuncio ni me renuncian
En la política colombiana, donde las lealtades se negocian con la misma intensidad que las ideas, el Centro Democrático anunció la salida de Miguel Uribe Londoño de su consulta presidencial, atribuyéndola a una decisión propia del precandidato de apoyar al penalista Abelardo De La Espriella. Uribe Londoño lo desmintió de inmediato, reclamando su lugar en el proceso y denunciando una exclusión que no reconoce como legítima. El episodio, ocurrido a meses de las elecciones de mayo de 2025, ilumina las fracturas profundas de una derecha que busca unidad pero cosecha fragmentación.
- El Centro Democrático declaró públicamente que Uribe Londoño había abandonado el partido para sumarse a la candidatura del ultraderechista De La Espriella, quien lidera las encuestas de la derecha con 18,2% de intención de voto.
- Uribe Londoño respondió en minutos con un video en redes sociales negando categóricamente haber renunciado y exigiendo al partido que rectificara la versión oficial.
- Las cifras revelan la fragilidad de su posición: apenas 4,1% y 4,2% de intención de voto según dos encuestadoras, frente al ascenso sostenido de De La Espriella.
- El partido, liderado por el expresidente Álvaro Uribe, tiene en reserva a tres senadoras —Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y Paola Holguín— como opciones para la candidatura presidencial.
- La disputa expone la incapacidad de la derecha colombiana de presentar un frente unificado a pocos meses de unos comicios que definirán el rumbo del país.
El lunes por la mañana, el Centro Democrático anunció que Miguel Uribe Londoño dejaba de ser precandidato presidencial del partido. Según el comunicado oficial, el propio Uribe Londoño había contactado el domingo al penalista Abelardo De La Espriella para expresarle su intención de abandonar el partido y respaldar su candidatura, que avanza por la vía de firmas con un discurso de ultraderecha. De La Espriella informó al expresidente Álvaro Uribe sobre ese contacto, y el partido le indicó que procediera según lo estimara conveniente.
El momento no era casual: un sondeo publicado ese mismo domingo posicionaba a De La Espriella como el candidato de derecha con mayores posibilidades de llegar a segunda vuelta, con 18,2% de intención de voto. Uribe Londoño, en cambio, no superaba el 4,2% en ninguna encuesta reciente, lo que evidenciaba su debilidad dentro del proceso interno.
Minutos después del anuncio, Uribe Londoño publicó un video rechazando la versión del partido. Negó haber renunciado, explicó que sus conversaciones con distintos actores políticos respondían a un esfuerzo por construir unidad nacional, y calificó su exclusión de inaceptable. El partido también reveló que Uribe Londoño había pedido reunirse con el expresidente Uribe el sábado, reunión que no se concretó.
El Centro Democrático mantiene como opciones presidenciales a las senadoras Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y Paola Holguín, entre quienes elegirá mediante encuesta interna. La crisis destapa las grietas de una derecha colombiana que, a pocos meses de las elecciones de mayo, enfrenta sus propias contradicciones antes de enfrentar al adversario.
El lunes por la mañana, el Centro Democrático anunció que Miguel Uribe Londoño ya no sería uno de sus precandidatos presidenciales. El partido, liderado por el expresidente Álvaro Uribe, informó a través de sus redes sociales que el padre del difunto senador Miguel Uribe Turbay había decidido respaldar en su lugar al penalista Abelardo De La Espriella, quien busca llegar a la presidencia por medio de firmas con una plataforma de ultraderecha.
Según el comunicado oficial, De La Espriella había informado al expresidente Uribe que el domingo anterior, Uribe Londoño lo había contactado para expresarle su intención de abandonar el Centro Democrático y apoyar su candidatura. El partido agradeció la transparencia del penalista y le indicó que procediera según considerara conveniente. La decisión llegaba en un momento en que De La Espriella ganaba terreno en las encuestas: un sondeo publicado el domingo lo posicionaba como el candidato de derecha con mayores opciones de llegar a una segunda vuelta presidencial, con una intención de voto del 18,2 por ciento, varios puntos por debajo del candidato de izquierda Iván Cepeda pero muy por encima de otros aspirantes de la derecha y ultraderecha.
Minutos después de que el anuncio circulara, Uribe Londoño respondió públicamente con un video en sus redes sociales en el que rechazaba categóricamente la versión del partido. Negó haber renunciado al Centro Democrático o al proceso interno de selección de candidato. Afirmó que había mantenido conversaciones con múltiples actores políticos en busca de construir la unidad nacional que, según él, Colombia necesitaba. Calificó como inaceptable su exclusión de un proceso del cual aseguró ser parte, y pidió al partido que rectificara la información.
El comunicado del Centro Democrático también detalló los hechos previos a la decisión. Explicó que Uribe Londoño había solicitado una reunión con el expresidente Uribe el sábado, pero que esta no se concretó el lunes porque Uribe alegó problemas personales. Las encuestas mostraban la debilidad de la posición de Uribe Londoño dentro del partido: aparecía con una intención de voto de 4,1 por ciento según el Centro Nacional de Consultoría, y de 4,2 por ciento en el último sondeo de Invamer.
El Centro Democrático mantiene un grupo de tres senadoras como otras opciones para la candidatura presidencial: Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y Paola Holguín. El partido planea seleccionar a una de ellas a través de una encuesta interna. La disputa entre Uribe Londoño y la dirección del partido refleja las fracturas que atraviesan la derecha colombiana a pocos meses de las elecciones presidenciales de mayo, con múltiples candidatos compitiendo por el voto conservador y fragmentando la capacidad de la derecha de presentar un frente unificado.
Notable Quotes
Desmiento categóricamente que he renunciado al Centro Democrático y al proceso interno de la escogencia del candidato de nuestro partido— Miguel Uribe Londoño
Es inaceptable que se me excluya de un proceso del cual soy parte, por versiones de prensa o de llamadas telefónicas— Miguel Uribe Londoño
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el Centro Democrático decidió anunciar públicamente la salida de Uribe Londoño en lugar de manejar esto en privado?
Porque De La Espriella fue quien informó al expresidente Uribe sobre la conversación. Una vez que eso sucedió, el partido tenía que comunicar algo. Pero el timing fue torpe: anunciaron la renuncia antes de que Uribe Londoño tuviera oportunidad de explicar su propia versión.
¿Qué tan débil era realmente la posición de Uribe Londoño dentro del partido?
Muy débil. Con 4,1 por ciento de intención de voto, estaba lejos de las tres senadoras que el partido considera como opciones viables. De La Espriella, en cambio, aparecía con 18,2 por ciento. Los números hablan solos.
Pero Uribe Londoño dice que estaba buscando construir unidad nacional. ¿Eso es creíble?
Es lo que él afirma. Conversaciones con múltiples actores políticos pueden significar muchas cosas. Podría ser genuino, o podría ser una forma de explorar opciones cuando se da cuenta de que no tiene futuro en el Centro Democrático.
¿Qué revela esto sobre el estado de la derecha colombiana?
Que está fragmentada y sin liderazgo claro. El Centro Democrático no puede ni mantener unido a su propio círculo cercano. Tienes a De La Espriella con su plataforma de ultraderecha, tres senadoras compitiendo internamente, y ahora a Uribe Londoño en el limbo. La derecha está en pedazos.
¿Puede Uribe Londoño realmente permanecer en el proceso después de esto?
Técnicamente sí, si el partido lo permite. Pero políticamente, después de un intercambio tan público y acusatorio, sería muy incómodo para todos. El daño ya está hecho.