En un país donde la geografía ha sido históricamente cómplice de la desigualdad, Alexandra Falla Zerrate asume el Ministerio de las TIC con casi tres décadas de experiencia en comunicaciones públicas y gestión del espectro. Su posesión, bajo el gobierno de Abelardo De La Espriella, representa una apuesta por cerrar la brecha digital que separa a las grandes ciudades de los territorios olvidados. La pregunta que su gestión deberá responder no es técnica sino moral: ¿puede la conectividad convertirse en un derecho y no en un privilegio?