En la frontera que el propio ministro español describe como la más desigual del planeta, Madrid y Rabat trabajan en silencio para que el día de las elecciones marroquíes no se convierta en una nueva crisis humanitaria. El ministro Albares, desde Nueva York, coordina con su homólogo marroquí medidas de contención mientras combate una campaña de desinformación que promete a miles de personas algo que el Gobierno asegura que no ocurrirá. Detrás de cada cifra y cada comunicado diplomático, hay vidas suspendidas entre la desesperanza y una promesa falsa.
Albares asegura que Marruecos impedirá un salto masivo a Ceuta el día de las elecciones
Más de 10.000 inmigrantes permanecen en Ceuta tras los intentos de entrada del 30 y 31 de julio; el Gobierno advierte contra riesgos de vida en manos de mafias.