En Ceuta, ciudad donde las tensiones políticas se expresan con frecuencia creciente en las calles, los periodistas han dejado de sorprenderse ante los insultos que reciben mientras ejercen su oficio. Lo que en otro tiempo eran críticas ásperas dentro del debate público ha escalado hacia amenazas de violencia sexual, configurando un patrón normalizado que erosiona silenciosamente la libertad de prensa. Cuando la hostilidad hacia los reporteros deja de ser una excepción y se convierte en condición predecible del trabajo, lo que se pone en riesgo no es solo la seguridad de unas personas, sino el
Agresiones a periodistas en Ceuta: del "¡traidores!" al "¡ojalá os violen!"
Periodistas sufren agresiones verbales, intimidaciones y amenazas de violencia sexual durante su cobertura de eventos en Ceuta.