AfD obtuvo 44,5% en Sajonia-Anhalt frente al 18,5% de la CDU de Merz, ganando 39 de 83 escaños regionales. Alice Weidel interpretó el resultado como mandato para gobernar a nivel federal y predijo que la CDU caería bajo el 20%.
AfD exige a Merz elecciones anticipadas tras arrasadora victoria en Sajonia-Anhalt
Tenemos un 44-45% aquí. Es un mandato claro para gobernar
¿Por qué es tan significativo que AfD haya ganado en Sajonia-Anhalt? ¿Es solo un estado más?
No es solo un estado. Es la primera vez en la historia de la Alemania de posguerra que la extrema derecha gana unas elecciones regionales. Y lo hizo de forma abrumadora: 44,5% frente al 18,5% de la CDU. Eso es un cambio político de magnitud.
Pero espera. Aunque ganaron, no pueden gobernar solos. Necesitan 42 escaños para la mayoría y solo tienen 39. La CDU rechaza trabajar con ellos. ¿Entonces qué?
Eso es lo que hace que Weidel sea tan agresiva ahora. Sabe que no puede gobernar en Sajonia-Anhalt sin negociar, pero está usando el resultado para presionar a Merz a nivel federal. Dice que la CDU caerá bajo el 20% en las encuestas nacionales.
¿Y Merz está realmente en peligro?
Está bajo presión. Tiene dificultades económicas, tensiones en su coalición con los socialdemócratas, y su respaldo está cayendo. Weidel está sugiriendo que dentro de la propia CDU podría haber un debate sobre su continuidad.
Pero eso es especulación de Weidel, ¿verdad? No hay evidencia de que la CDU esté considerando reemplazarlo.
Correcto. Es una predicción de ella, no un hecho confirmado. Lo que sí es un hecho es que la participación electoral subió al 78%, casi 18 puntos más que hace cinco años.
¿Qué significa eso?
Que más gente salió a votar. Podría significar que el voto de AfD fue motivado, o que la gente en general estaba más interesada en esta elección. No está claro cuál fue la causa.
Y en cuanto al apoyo internacional, ¿es representativo? Salvini la felicitó, pero Tusk en Polonia fue muy crítico.
Exacto. Los líderes nacionalistas europeos la celebraron. Los gobiernos más progresistas o centrados en la UE expresaron alarma. Haddad en Francia la llamó "un momento grave en Europa".
¿Qué viene ahora?
En Sajonia-Anhalt, Siegmund necesita negociar con otros partidos para formar gobierno. A nivel federal, Weidel está presionando por elecciones anticipadas. Pero eso depende de Merz y de la dinámica política en Berlín.
O Pulso
- AfD obtuvo 44,5% en Sajonia-Anhalt frente al 18,5% de la CDU de Merz
- AfD ganó 39 de 83 escaños regionales, tres menos que los necesarios para mayoría absoluta
- La participación electoral alcanzó 78%, 18 puntos por encima de 2021
- Ningún estado alemán ha sido gobernado por la extrema derecha desde 1945
AfD obtuvo 44,5% en Sajonia-Anhalt frente al 18,5% de la CDU de Merz, ganando 39 de 83 escaños regionales. Alice Weidel interpretó el resultado como mandato para gobernar a nivel federal y predijo que la CDU caería bajo el 20%.
La AfD ganó las elecciones regionales en Sajonia-Anhalt con el 44,5% de los votos, convirtiéndose en la fuerza más votada. Su líder exigió al canciller Merz convocar elecciones federales anticipadas.
Alice Weidel salió de las urnas de Sajonia-Anhalt el domingo con un mensaje directo para Friedrich Merz: abandone la Cancillería antes de Navidad. La líder de Alternativa para Alemania había visto a su partido arrastrar a la competencia en las elecciones regionales, obteniendo el 44,5% de los votos frente al 18,5% de la Unión Demócrata Cristiana de Merz. Con ese resultado, AfD se convirtió en la fuerza más votada del estado y Weidel no tardó en interpretar el mandato como algo que trascendía los límites de Sajonia-Anhalt.
El partido ultraderechista aseguró 39 de los 83 escaños en el Parlamento regional, tres menos de los que necesitaría para gobernar en solitario. Eso significa que cualquier gobierno en el estado dependerá de negociaciones con otras fuerzas políticas, aunque la CDU ha rechazado categóricamente una alianza con AfD. Aun así, Weidel vio en los números una autorización clara. "Tenemos un 44-45% aquí. Es un mandato claro para gobernar. También vamos a gobernar a nivel federal", declaró durante la celebración del resultado. La brecha de 26 puntos porcentuales entre AfD y la CDU no dejaba lugar a ambigüedades sobre quién había ganado.
La exigencia de Weidel apuntaba directamente al gobierno que Merz encabeza desde mayo de 2025. Predijo que la CDU podría caer por debajo del 20% en las encuestas nacionales durante los próximos meses, y sugirió que dentro del propio partido de Merz podría abrirse un debate sobre su continuidad. "Creo que va a pasar algo con Friedrich Merz, que es tremendamente impopular", sostuvo, dejando abierta la puerta a cambios en el liderazgo de la CDU sin que AfD tuviera que hacer nada más que esperar.
La campaña de AfD se había centrado en tres ejes: inmigración, seguridad y rechazo al gasto público. Weidel enumeró sus prioridades como "atajar el exceso de gasto, controlar nuestras fronteras" y endurecer las deportaciones. El candidato regional Ulrich Siegmund, quien necesitará convencer a otros partidos para formar gobierno, también prometió modificar la política migratoria y educativa si lograba reunir los apoyos necesarios. Mantendría "la mano tendida" hacia posibles socios, mientras Weidel llamaba directamente a la CDU o a sectores dentro de ese partido a negociar.
Ningún estado alemán ha sido gobernado por la extrema derecha desde el final de la Segunda Guerra Mundial, lo que convierte el resultado en un hito político sin precedentes en la Alemania contemporánea. La participación electoral también marcó un cambio notable: alcanzó el 78%, unos 18 puntos por encima de la registrada cinco años antes, cuando la CDU había obtenido cerca del doble del apoyo que recibió esta vez.
El resultado fue celebrado por dirigentes de otras formaciones nacionalistas europeas. Matteo Salvini, vicepresidente del gobierno italiano, felicitó a Weidel y afirmó que demostraba que "otra Europa es posible". Santiago Abascal de Vox la calificó como una "gran esperanza para Alemania y para Europa". También expresaron respaldo André Ventura de Chega en Portugal, Geert Wilders del Partido de la Libertad de Países Bajos, y Sarah Knafo, eurodiputada francesa de Reconquista. En Polonia, sin embargo, el primer ministro Donald Tusk reaccionó de forma contundente, escribiendo que "en Polonia solo los idiotas o traidores pueden alegrarse del triunfo de AfD en Alemania", después de que dirigentes de su país celebraran el desempeño de la formación alemana.
Desde Francia llegó una advertencia adicional. El ministro de Asuntos Europeos, Benjamin Haddad, calificó el avance de AfD como "un momento grave en Europa" e instó a atender las preocupaciones que explican el voto sin convertir el nacionalismo y la xenofobia en respuestas políticas. A nivel nacional, el resultado añade presión considerable sobre Merz en medio de dificultades económicas, tensiones dentro de su coalición con los socialdemócratas y un descenso de su respaldo en las encuestas. Weidel fijó como horizonte las próximas elecciones federales: "Vamos a conseguirlo lo más pronto posible porque más y más gente confía en nosotros", afirmó, dejando clara su intención de capitalizar el momentum hacia el poder nacional.
Citações Notáveis
Creo que va a pasar algo con Friedrich Merz, que es tremendamente impopular— Alice Weidel, líder de AfD
En Polonia solo los idiotas o traidores pueden alegrarse del triunfo de AfD en Alemania— Donald Tusk, primer ministro de Polonia