En Puerto Gaitán, Meta, un joven desafió los límites de la prudencia y la ley al montarse sobre un dron de fumigación en vuelo, sobre un río, sin protección alguna. Lo que fue celebrado con risas y compartido como entretenimiento en redes sociales el 26 de agosto de 2026, la Aeronáutica Civil lo reconoció como una violación seria a las normas que protegen la vida humana. Este episodio nos recuerda que la democratización de la tecnología no suspende las responsabilidades que la acompañan, y que la imprudencia grabada puede tener consecuencias tan reales como las que se buscaba ignorar.
Aerocivil sanciona a hombre que voló en dron de fumigación en Meta
El acto pudo haber terminado en tragedia para el joven y terceros en tierra, generando riesgos inaceptables de seguridad.