ADR habilita sábado y teletrabajo para tramitar 260.000 millones en contratos de última hora

Despilfarrar los dineros públicos de los impuestos de los colombianos
Denuncia del ministro Dangond sobre los contratos tramitados por la ADR durante el sábado hábil.
Mark

¿Por qué un sábado? ¿No había tiempo entre semana para tramitar estos contratos?

Mimi

La agencia dice que ciertos plazos legales y presupuestales no permitían esperar. Pero el timing es lo que genera sospechas: se hace justo cuando entra un nuevo gobierno.

Mark

¿Qué tan inusual es que una agencia declare un fin de semana como día laboral?

Mimi

Muy inusual. Normalmente los servidores públicos trabajan lunes a viernes. Que se habilite un sábado requiere una justificación fuerte, y esa justificación tiene que ser creíble.

Mark

El ministro Dangond habla de "despilfarro". ¿Hay evidencia de que el dinero se gastó mal?

Mimi

Dangond señala que los contratos son "llamativos", pero en este punto es una denuncia, no una investigación cerrada. Lo que sí es cierto es que 260.000 millones de pesos se tramitaron en circunstancias poco transparentes.

Mark

¿Por qué permitieron teletrabajo para esto?

Mimi

La resolución lo justifica como necesario para avanzar los procesos. Pero tiene un efecto: funcionarios trabajando desde casa, sin la visibilidad que tendría una oficina abierta.

Mark

¿Qué se excluyó de esta habilitación?

Mimi

La atención al ciudadano, las quejas, las denuncias. Entonces mientras se tramitaban contratos multimillonarios, los ciudadanos no podían presentar reclamos. Eso dice algo sobre las prioridades.

Mark

¿Qué pasa ahora?

Mimi

Dangond ya está investigando. Los contratos están ahí, los números están ahí. La pregunta es si hubo irregularidades en cómo se tramitaron.

  • La ADR firmó una resolución dos días antes del cambio de gobierno para convertir un sábado en jornada laboral y acelerar contratos millonarios, una maniobra que encendió las alarmas del nuevo equipo ministerial.
  • El ministro Dangond llegó en persona a la entidad ese mismo sábado y encontró funcionarios tramitando contratos desde casa, lejos de cualquier escrutinio ciudadano ordinario.
  • Tres contratos específicos —incluyendo una planta de sacrificio porcino por 70.000 millones con la UNGRD— sumaban 290.000 millones de pesos, cifra que superaba incluso el monto inicialmente declarado por la agencia.
  • La ADR defendió la medida invocando principios de eficacia y continuidad administrativa, pero la coincidencia con el día de posesión del nuevo gobierno hizo casi imposible separar la justificación técnica de la sospecha política.
  • La habilitación excluyó expresamente la atención al ciudadano y los canales de quejas y denuncias, lo que refuerza la percepción de que la prioridad era contractual, no pública.

En el mismo sábado en que un nuevo gobierno tomaba posesión en Cali, la Agencia de Desarrollo Rural declaró ese día hábil mediante resolución interna para avanzar en contratos por más de 260.000 millones de pesos. El nuevo ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, visitó la entidad y denunció públicamente lo que describió como un despilfarro de recursos públicos en la recta final de la administración saliente. El episodio plantea una pregunta que atraviesa toda transición de poder: ¿dónde termina la continuidad institucional y dónde comienza el abuso del cargo?

El sábado 8 de agosto de 2026, mientras Cali recibía a un nuevo gobierno, la Agencia de Desarrollo Rural ejecutaba una decisión poco común: su presidente, César Augusto Pachón Achury, había firmado dos días antes la resolución 407, que declaraba ese sábado como jornada laboral administrativa. El objetivo declarado era avanzar en procesos contractuales y presupuestales que, según la entidad, no podían esperar al lunes. En juego había más de 260.000 millones de pesos.

El nuevo ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, se enteró de la medida y decidió ir a comprobarlo personalmente. Lo que encontró lo dejó, según sus propias palabras, 'muy impresionado'. En declaraciones públicas, denunció que la administración saliente había estado tramitando contratos y despilfarrando recursos de los colombianos mientras su equipo se posesionaba en la capital.

Tres contratos en particular llamaron su atención: uno por 70.000 millones de pesos con la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres para una planta de sacrificio porcino, otro por 190.000 millones y un tercero por 30.000 millones destinado a Casanare. Juntos superaban los 290.000 millones, cifra que rebasaba incluso el monto total que la propia agencia había mencionado.

La ADR argumentó que la habilitación respondía a principios de eficacia, celeridad y continuidad administrativa, y que ciertos procesos —entre ellos los Proyectos Integrales de Desarrollo Agropecuario y Rural con Enfoque Territorial— estaban sujetos a plazos legales que no admitían demora. La resolución también permitió el teletrabajo, aunque excluyó la atención al ciudadano y los canales de quejas y denuncias.

La incomodidad del episodio no radica solo en los montos, sino en la geometría del momento: una administración que se va, acelerando contratos multimillonarios en un fin de semana, con funcionarios trabajando desde casa, el mismo día en que otra administración llega al poder.

El sábado 8 de agosto de 2026, mientras el nuevo gobierno se posesionaba en Cali, la Agencia de Desarrollo Rural tomó una decisión inusual: declaró ese día como jornada laboral administrativa. La resolución 407, firmada por el presidente de la ADR, César Augusto Pachón Achury, el 6 de agosto, autorizaba a los funcionarios a trabajar en procesos contractuales y presupuestales que, según la agencia, no podían esperar. En juego había más de 260.000 millones de pesos.

El nuevo ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, se enteró de la medida y decidió visitarla ese mismo sábado. Lo que encontró lo dejó, según sus propias palabras, "muy impresionado". En declaraciones a Noticias RCN, Dangond fue directo: mientras su equipo se posesionaba en la capital, Pachón estaba tramitando contratos a través de un acto administrativo que convertía un fin de semana en día laboral. "Ellos no han hecho sino tramitar contratos y despilfarrar los dineros públicos de los impuestos de los colombianos", afirmó.

Normalmente, los servidores públicos de la ADR trabajan de lunes a viernes, de 8 de la mañana a 5 de la tarde. Los sábados, domingos y festivos no son considerados días hábiles. Pero la agencia argumentó que ciertos procesos requerían gestión dentro de plazos específicos. La resolución mencionaba actuaciones sujetas a términos legales, reglamentarios, presupuestales y contractuales, y advertía sobre la necesidad de evitar interrupciones en el cumplimiento de funciones. Entre los proyectos mencionados estaban los Proyectos Integrales de Desarrollo Agropecuario y Rural con Enfoque Territorial, conocidos como PIDAR.

La medida también permitió que los funcionarios trabajaran desde sus casas mediante tecnologías de información y comunicaciones. Sin embargo, la habilitación no fue total. La atención al ciudadano, el control interno disciplinario y la gestión de peticiones, quejas, reclamos, sugerencias y denuncias mantuvieron sus horarios ordinarios. Tampoco modificó, suspendió ni amplió los términos legales ya establecidos para los cronogramas contractuales en marcha.

Dangond señaló específicamente tres contratos que le parecieron "llamativos". Uno con la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres por 70.000 millones de pesos para una planta de sacrificio porcino. Otro por 190.000 millones de pesos. Un tercero por 30.000 millones para Casanare. Juntos sumaban 290.000 millones, cifra que superaba incluso los 260.000 millones mencionados inicialmente como el monto total en juego.

La ADR justificó su decisión en principios de eficacia, economía, celeridad, coordinación y continuidad de la función administrativa. Sostuvo que la habilitación buscaba permitir la gestión de asuntos que no podían esperar al siguiente día hábil ordinario sin afectar el desarrollo de los procesos. Pero la coincidencia de tiempos resultó incómoda: mientras una administración llegaba al poder, la anterior aceleraba la tramitación de contratos multimillonarios en un sábado, con funcionarios trabajando desde casa, lejos del escrutinio público ordinario.

Mientras nosotros nos estábamos posesionando en Cali, el señor Pachón estaba declarando el sábado como día hábil. Ellos no han hecho sino tramitar contratos y despilfarrar los dineros públicos
— Ministro Indalecio Dangond
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