Durante generaciones, el baño fue el rincón más íntimo y menos celebrado del hogar argentino. En 2026, una nueva generación de sanitarios inteligentes —con bidet integrado, asiento calefaccionado, sensores automáticos y diseño escultórico— comienza a redefinir ese espacio, convirtiendo lo puramente funcional en una experiencia de confort y estética. Es el momento en que la tecnología entra al último cuarto que aún resistía su presencia.