En un tiempo donde la imagen y la voz de una persona pueden ser falsificadas con precisión inquietante, la presentadora puertorriqueña Adamari López ha decidido no resignarse al silencio. Videos manipulados con inteligencia artificial la mostraban haciendo declaraciones sobre inmigración que jamás pronunció, y su respuesta no fue solo desmentirlos, sino llevar el caso ante el FBI. Su determinación convierte un agravio personal en una pregunta colectiva: ¿quién protege la identidad humana en la era de la IA?