En un momento en que la inteligencia artificial moldea silenciosamente las convicciones de millones de jóvenes, un grupo de emprendedores católicos ha respondido con una herramienta que ancla sus respuestas en la tradición de la Iglesia. Acutis AI, nombrada en honor al joven programador canonizado Carlo Acutis, llega a Latinoamérica con la convicción de que la tecnología no tiene por qué ser neutral ante las preguntas más profundas del alma. Su aparición plantea una pregunta antigua con ropaje nuevo: ¿puede lo sagrado habitar también en el código?