Brasil expresa solidaridad con Venezuela tras terremotos del 24 de junio

Terremotos del 24 de junio en Venezuela causaron víctimas y damnificados que requieren atención médica y asistencia humanitaria urgente.
La solidaridad es importante porque todos somos seres humanos
Una historiadora brasileña reflexiona sobre por qué la cooperación entre pueblos latinoamericanos trasciende la política.

Cuando la tierra sacude a un pueblo, la humanidad entera siente el temblor. Tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela, diplomáticos, activistas y representantes de movimientos sociales brasileños se congregaron en Brasilia para convertir el duelo en acción concreta, recordando que la solidaridad entre naciones no es un gesto vacío sino una práctica viva que cruza fronteras y gobiernos. En ese acto celebrado en la Embajada venezolana, médicos voluntarios, campañas de recolección y voces de múltiples países tejieron una respuesta colectiva que buscaba demostrar, ante el dolor y la desinformación, que Venezuela no enfrenta sola su tragedia.

  • Los terremotos del 24 de junio dejaron víctimas y miles de damnificados en Venezuela que requieren atención médica urgente, mientras la magnitud del desastre supera la capacidad de respuesta inmediata.
  • La desinformación sobre la actuación del gobierno venezolano circula con rapidez, amenazando con distorsionar la narrativa de la crisis y debilitar la respuesta solidaria internacional.
  • Más de 40 médicos voluntarios, formados en instituciones venezolanas y cubanas, se han ofrecido a viajar, y el Partido de los Trabajadores impulsa una gran campaña nacional junto a iglesias y movimientos sociales para ampliar la ayuda.
  • Cuba ya tenía médicos en Venezuela cuando ocurrieron los sismos, y el Frente Polisario, Brasil y otras naciones suman voces y recursos en un esfuerzo que busca demostrar que la cooperación humanitaria es una realidad en marcha.
  • El embajador venezolano en Brasil cierra el acto con un mensaje que trasciende la sala: las misiones internacionales que llegan al país prueban que Venezuela no está aislada, y combatir la desinformación es también una forma de honrar a las víctimas.

En la Embajada de Venezuela en Brasilia, diplomáticos, activistas y representantes de movimientos populares se reunieron para honrar a las víctimas de los terremotos del 24 de junio y transformar el duelo en compromiso. El acto fue más que un gesto ceremonial: fue una declaración de que la tragedia exigía una respuesta que involucrara a toda la sociedad civil, más allá de los gobiernos.

El embajador cubano Víctor Cairo recordó que médicos de su país ya estaban en Venezuela cuando ocurrieron los sismos y participaron desde los primeros momentos en la atención de los afectados, subrayando que la solidaridad es una práctica concreta, no un concepto abstracto. El representante del Frente Polisario también transmitió el apoyo de su pueblo, llamando a Venezuela nación hermana.

Gilberto Carvalho, del Partido de los Trabajadores, fue directo: la ayuda brasileña existía pero era insuficiente, y propuso una gran campaña nacional junto a iglesias y movimientos sociales. Judite de los Santos, del Movimiento Sin Tierra, informó que más de 40 médicos voluntarios ya se habían ofrecido a viajar a Venezuela, una cifra modesta pero simbólica de que la solidaridad se traducía en acción.

Flávia Rodrigues rechazó las versiones que atribuían los derrumbes a negligencia gubernamental, asegurando que las autoridades venezolanas actuaron desde el primer momento. La historiadora Eunice Rodrigues amplió la perspectiva: recordó que los pueblos latinoamericanos comparten desafíos comunes y que cultivar una cultura de empatía entre las nuevas generaciones es tan urgente como el auxilio inmediato.

Manuel Vadel, embajador de Venezuela en Brasil, cerró el acto pidiendo combatir la desinformación con fuentes oficiales y dejando un mensaje que resonó más allá de la sala: las múltiples misiones internacionales que llegaban al país demostraban que Venezuela no estaba sola, y que la solidaridad internacional era una realidad en construcción, no un lujo.

En la capital brasileña, diplomáticos, activistas y representantes de movimientos populares se reunieron en la Embajada de Venezuela para honrar a quienes perdieron la vida en los terremotos que sacudieron el país vecino el 24 de junio. El acto, celebrado en Brasilia, fue más que un gesto ceremonial: fue una declaración de que la tragedia exigía una respuesta que trascendiera las fronteras y los gobiernos, que involucrara a la sociedad civil en su totalidad.

Víctor Cairo, embajador de Cuba en Brasil, fue uno de los primeros en hablar. Recordó que médicos cubanos estaban ya en Venezuela cuando ocurrieron los sismos, y que desde los primeros momentos participaron en la atención de los afectados. Su presencia en el acto subrayaba un punto que se repetiría a lo largo de la tarde: que la solidaridad no era un concepto abstracto, sino una práctica concreta de cooperación que ya estaba en marcha. Ahmed Mulay Ali Hamadi, representante del Frente Polisario de la República Árabe Saharaui Democrática, transmitió el apoyo de su pueblo, refiriéndose a Venezuela como una nación hermana.

Gilberto Carvalho, coordinador de la campaña para la reelección del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, fue directo en su diagnóstico: Venezuela enfrentaba un escenario complejo, y aunque el gobierno brasileño ya había extendido ayuda, era insuficiente. Propuso lanzar una gran campaña nacional encabezada por el Partido de los Trabajadores, junto con iglesias y movimientos sociales. "Necesitamos hacer más", enfatizó, reconociendo que la magnitud de la crisis requería un esfuerzo colectivo sin precedentes.

Judite de los Santos, del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, informó que ya estaban en marcha iniciativas para recolectar recursos destinados a medicamentos e insumos que Venezuela había solicitado. Más significativo aún: más de 40 médicos, muchos de ellos formados en instituciones venezolanas y cubanas, se habían ofrecido voluntariamente para viajar y colaborar en la atención de los heridos. Era un número modesto pero simbólico, una muestra de que la solidaridad se estaba traduciendo en acción.

Flávia Rodrigues, del Comité por la Libertad de Nicolás Maduro y Cilia Flores, introdujo una dimensión que no podía ignorarse: la batalla por la narrativa. Rechazó versiones que atribuían los derrumbes de infraestructuras a negligencia gubernamental, asegurando que las autoridades venezolanas habían actuado desde el primer momento, movilizando rescatistas, voluntarios y ciudadanos para asistir a las comunidades afectadas. En un contexto donde la desinformación circulaba con rapidez, honrar a las víctimas implicaba también defender la verdad de lo que había sucedido.

Eunice Rodrigues, profesora e historiadora, ofreció una perspectiva más amplia. "La solidaridad es importante porque todos somos seres humanos", dijo, recordando que los pueblos latinoamericanos compartían desafíos comunes frente a las injerencias externas. Estimó indispensable promover entre las nuevas generaciones una cultura de empatía y cooperación, como si entendiera que este acto en Brasilia era también una lección para el futuro.

Manuel Vadel, embajador de Venezuela en Brasil, cerró el acto agradeciendo las muestras de apoyo y pidiendo que se combatiera la desinformación mediante el uso de fuentes oficiales. Su mensaje final fue claro: las múltiples misiones internacionales que llegaban a Venezuela demostraban que el país no estaba solo. Era una afirmación que resonaba más allá de la sala, dirigida a quienes en Venezuela y en el mundo necesitaban escuchar que la solidaridad internacional no era un lujo, sino una realidad en construcción.

Necesitamos hacer más
— Gilberto Carvalho, coordinador de campaña presidencial brasileña
Venezuela no está sola
— Manuel Vadel, embajador de Venezuela en Brasil
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué un acto de solidaridad en Brasilia, y no simplemente enviar ayuda?

Model

Porque la ayuda sin presencia es fácil de ignorar. Cuando diplomáticos, médicos y activistas se reúnen en público, están diciendo que esto importa, que no es un problema que puedan dejar pasar.

Inventor

¿Qué rol juega la desinformación en todo esto?

Model

Es central. Si la gente cree que Venezuela fue negligente, que el gobierno no respondió, entonces la solidaridad se convierte en caridad condescendiente. Pero si la verdad es que hubo una respuesta rápida y coordinada, entonces la solidaridad es entre iguales.

Inventor

¿Cuál es la diferencia entre lo que hace el gobierno brasileño y lo que propone Carvalho?

Model

El gobierno tiene obligaciones diplomáticas. Carvalho está pidiendo que la sociedad civil se mueva por su propia cuenta, sin esperar instrucciones. Eso es más difícil, pero también más duradero.

Inventor

¿Por qué mencionar que los médicos fueron formados en Venezuela y Cuba?

Model

Porque muestra que no es ayuda unidireccional. Venezuela ha invertido en formar profesionales. Ahora esos profesionales regresan. Es reciprocidad.

Inventor

¿Qué significa que Venezuela "no está sola"?

Model

Significa que en un mundo donde muchos países están aislados o enfrentan presión internacional, tener misiones de apoyo llegando es una afirmación política. No es solo humanitarismo; es también resistencia.

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