En los mercados financieros, el miedo rara vez es tan preciso como parece. El sector del software, que en julio cargaba el peso de una narrativa catastrófica sobre su propia obsolescencia ante la inteligencia artificial, ha recuperado terreno con una fuerza que obliga a reconsiderar los juicios apresurados. Esta semana, con los resultados de empresas como Salesforce, Workday e Intuit, el mercado buscará responder una pregunta que trasciende los números: ¿es la IA el verdugo del software tradicional, o su próximo capítulo?