El índice MSCI Asia Pacífico subió 0,4% tras caída de precios del petróleo Brent a US$103 por barril, con Arabia Saudí restaurando capacidad de oleoducto tras ataques con drones. Los rendimientos de bonos del Tesoro estadounidenses a largo plazo alcanzaron máximos desde 2002, reflejando preocupaciones por inflación persistente y expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal.
Acciones asiáticas repuntan mientras petróleo cae y bonos acaparan atención
El mercado está esperando al gran comprador que no llega
¿Por qué los bonos son más importantes que el repunte de las acciones asiáticas si el índice subió?
Porque los rendimientos de los bonos a largo plazo están en máximos desde 2002. Eso señala que los inversores exigen más compensación por prestar dinero, lo que refleja miedo a la inflación persistente y expectativas de más alzas de tasas. Es el mercado diciéndole a la Reserva Federal que cree que tendrá que subir más.
Pero espera—¿cuánto más? Los funcionarios de la Fed hablan de "posiblemente" otra subida a finales de año, no de un plan claro. ¿Estamos seguros de que el mercado está descontando múltiples alzas o solo una?
Los mercados monetarios están descontando una serie de alzas durante el próximo año, según el reportaje. Eso es más que una.
Está bien, pero "mercados monetarios descontando" es una frase que significa que los precios de futuros de tasas reflejan eso. No es lo mismo que decir que la Fed ha anunciado eso. Es importante la diferencia.
¿Y qué pasa con Irán? El reportaje dice que las negociaciones están estancadas.
Exacto. Los precios del petróleo y las tensiones con Irán son fuentes clave de incertidumbre. Arabia Saudí acaba de restaurar capacidad de oleoducto, lo que bajó el crudo, pero nadie sabe cuándo se resuelve la situación con Irán.
Y eso importa porque si hay un escalamiento, los precios del petróleo suben, la inflación sube, y la Fed tiene que subir tasas más. Es un círculo.
Exactamente. Por eso Lyngen de BMO dijo que Medio Oriente determinará la evolución de las tasas en el futuro previsible.
¿Hay algo que pueda detener esta venta de bonos?
Vij de JPMorgan mencionó tres cosas: una resolución rápida en Medio Oriente, una caída de acciones por desaceleración económica, o menores ganancias corporativas.
Pero nota que ninguna de esas es "la Fed baja tasas". Todas requieren malas noticias en otro lado para aliviar la presión en bonos.
O Pulso
- Índice MSCI Asia Pacífico subió 0,4%, impulsado por ganancias en Japón y Corea del Sur
- Crudo Brent cotizó en torno a US$103 por barril tras caída de 2,6% en sesión anterior
- Rendimientos de bonos del Tesoro a largo plazo alcanzaron máximos desde 2002
- Confianza del consumidor estadounidense cayó en septiembre a nivel más bajo desde 2014
- Negociaciones entre Estados Unidos e Irán permanecen estancadas
El índice MSCI Asia Pacífico subió 0,4% tras caída de precios del petróleo Brent a US$103 por barril, con Arabia Saudí restaurando capacidad de oleoducto tras ataques con drones. Los rendimientos de bonos del Tesoro estadounidenses a largo plazo alcanzaron máximos desde 2002, reflejando preocupaciones por inflación persistente y expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal.
Las bolsas asiáticas avanzaron un 0,4% impulsadas por ganancias en Japón y Corea del Sur, mientras el petróleo cayó por señales de mayor oferta desde Medio Oriente y los bonos alcanzaron máximos de años.
Los mercados asiáticos ganaron terreno el miércoles por primera vez en tres sesiones, impulsados por recuperaciones en Japón y Corea del Sur mientras el petróleo retrocedía ante señales de mayor oferta desde Medio Oriente. El índice MSCI Asia Pacífico avanzó un 0,4%, movimiento que llegó tras ganancias en un indicador clave de semiconductores estadounidenses y en medio del rechazo del presidente Trump a nuevas regulaciones sobre inteligencia artificial. Pero la verdadera historia del día no estaba en las acciones: los bonos acaparaban la atención de los inversores globales, que enfrentaban una realidad incómoda sobre el futuro de las tasas de interés.
El crudo Brent se mantuvo cerca de los 103 dólares por barril después de caer un 2,6% en la sesión anterior, presionado por el anuncio de Arabia Saudí de que restauraría aproximadamente la mitad de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste tras los ataques con drones. La administración Trump ordenó además una nueva liberación de reservas de emergencia. Sin embargo, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán permanecían estancadas, dejando a los mercados en una posición incómoda: los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas seguían siendo fuentes clave de incertidumbre, y nadie sabía cuándo llegaría la claridad.
Lo que realmente preocupaba a los inversores era el comportamiento de los bonos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidenses a largo plazo alcanzaron su nivel más alto desde 2002, reflejando una demanda creciente de compensación por mantener deuda ante la persistencia de la inflación, el gasto público elevado y el aumento del endeudamiento empresarial para financiar desarrollos en inteligencia artificial. El rendimiento a dos años cayó cinco puntos básicos, pero el rendimiento a 30 años superó el 5,61%, y la rentabilidad a largo plazo había subido durante seis días consecutivos. Michael Cloherty, jefe de estrategia de tasas de interés de EE.UU. en CIBC Capital Markets, observó que el tramo largo parecía barato según estándares históricos, pero aún no había aparecido el gran comprador de valor que típicamente estabiliza estos movimientos. "Llevamos esperando más de un mes y no aparecen", dijo.
Los mercados monetarios estaban descontando una serie de alzas de tasas de interés durante el próximo año, una perspectiva que ganaba credibilidad con cada declaración de funcionarios de la Reserva Federal. John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, sugirió que otra subida de tasas "a finales de este año" podría ser apropiada para ayudar a reducir la inflación, aunque aclaró que no había urgencia por actuar después del aumento de principios de mes. Michael Barr, gobernador de la Reserva Federal, reiteró su advertencia de que podrían ser necesarios más aumentos, mientras que Austan Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago, afirmó que el banco central debe responder a las perturbaciones de la oferta.
En el frente económico doméstico, la confianza del consumidor estadounidense cayó en septiembre a su nivel más bajo desde 2014, deteriorada por perspectivas negativas sobre la economía y el mercado laboral. Las ofertas de empleo disminuyeron en agosto, sugiriendo que los empleadores se mostraban más cautelosos a la hora de ampliar sus plantillas hacia finales del verano, aunque los despidos se mantuvieron bajos. Arjun Vij, gestor de cartera de JPMorgan Asset Management, señaló que la venta masiva de bonos podría detenerse por una rápida resolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, una caída sustancial de los precios de las acciones impulsada por una desaceleración en los datos económicos concretos, o menores ganancias y previsiones futuras.
China, por su parte, anunció subsidios hipotecarios y cambios en las políticas de crédito bancario, intensificando sus esfuerzos para apoyar una economía que estaba perdiendo impulso. Ian Lyngen, de BMO Capital Markets, resumió la situación de manera clara: "El conflicto en Medio Oriente y sus implicaciones para la inflación futura siguen siendo el principal factor macroeconómico y probablemente determinarán la evolución de los precios de las tasas de interés en Estados Unidos en el futuro previsible". Con los bonos en máximos de años, los mercados esperaban claridad que aún no llegaba.
Citações Notáveis
El tramo largo parece barato según los estándares históricos, y todavía no hemos visto al gran comprador de valor en este nivel. Llevamos esperando más de un mes y no aparecen.— Michael Cloherty, jefe de estrategia de tasas de interés de EE.UU. en CIBC Capital Markets
El conflicto en Medio Oriente y sus implicaciones para la inflación futura siguen siendo el principal factor macroeconómico y probablemente determinarán la evolución de los precios de las tasas de interés en Estados Unidos en el futuro previsible.— Ian Lyngen, BMO Capital Markets