Bolsas asiáticas caen mientras negociaciones con Irán generan volatilidad

Las grandes tecnológicas gastan fortunas en IA sin obtener retorno real
Analista de Miller Tabak señala la brecha entre inversión masiva y ganancias reales en el sector tecnológico.

Mientras diplomáticos de Washington y Teherán tantean los contornos de una paz posible, los mercados asiáticos abrieron el martes con pérdidas moderadas, recordándonos que la geopolítica y las finanzas comparten el mismo pulso nervioso. Una licencia de sesenta días para que Irán venda petróleo en mercados internacionales ofreció un respiro provisional, aunque las contradicciones entre las versiones estadounidense e iraní sobre el avance de las negociaciones nucleares mantienen la incertidumbre viva. Bajo ese telón de fondo, el sector tecnológico acumula sus propias tensiones: rendimientos decepcionantes en inteligencia artificial y estructuras de inversión circular que algunos analistas miran con creciente inquietud.

  • Los índices asiáticos abrieron en rojo y los futuros del S&P 500 retrocedieron, con SpaceX perdiendo un 16% tras anunciar una emisión de bonos de al menos veinte mil millones de dólares.
  • Washington y Teherán negocian un acuerdo de paz, pero sus versiones divergen: Vance celebró avances en inspecciones nucleares mientras Irán calificó sus palabras de 'falsas y no reflejo de la realidad'.
  • El crudo Brent superó los setenta y ocho dólares por barril, impulsado por la incertidumbre sobre el desenlace diplomático y la licencia de exportación petrolera concedida a Irán.
  • Analistas advierten que el gasto masivo en IA genera retornos muy bajos y que las 'inversiones circulares' entre gigantes tecnológicos —que han captado más de trescientos mil millones en deuda vinculada a IA— podrían amplificar futuras caídas.
  • A pesar de las presiones, el S&P 500 acumula un alza del 14% en el trimestre, aunque queda lejos del 26% registrado por el índice MSCI Asia-Pacífico en el mismo período.

Los mercados asiáticos comenzaron el martes con pérdidas contenidas mientras los inversores seguían de cerca las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. El índice MSCI regional retrocedió un 0,2%, y los futuros del S&P 500 también cedieron terreno, presionados por la debilidad tecnológica y el alza de los rendimientos de los bonos. SpaceX concentró la atención al anunciar planes para emitir bonos por al menos veinte mil millones de dólares, lo que le costó un 16% en bolsa y prolongó a tres jornadas su racha de pérdidas.

En el plano diplomático, Washington otorgó a Irán una licencia de sesenta días para vender petróleo en mercados internacionales, un gesto de distensión mientras ambas naciones negocian un acuerdo más permanente. El vicepresidente Vance describió la primera ronda como muy prometedora e indicó que Irán había aceptado el regreso de inspectores nucleares. Teherán, sin embargo, rechazó esa versión y la calificó de inexacta, aunque reconoció que las conversaciones nocturnas habían producido avances. El Brent respondió con una subida moderada, superando los setenta y ocho dólares por barril.

Más allá de la geopolítica, el sector tecnológico enfrenta cuestionamientos de fondo. Analistas como Matt Maley señalan que los retornos sobre la inversión en inteligencia artificial siguen siendo muy bajos pese al gasto colosal, y crece la preocupación por estructuras de financiamiento circular en las que grandes empresas se invierten mutuamente mientras se comprometen a comprar sus propios productos. Alphabet, Amazon y otras han captado más de trescientos mil millones en deuda vinculada a la IA desde noviembre.

A pesar de todo, el S&P 500 acumula una ganancia del 14% en el trimestre, sostenida por las expectativas de paz, la reactivación del comercio en IA y buenos resultados corporativos. Aun así, ese desempeño queda por detrás del 26% que ha avanzado el índice MSCI Asia-Pacífico. En divisas, el yen japonés rondó mínimos históricos desde 1986, el dólar apenas varió y el bitcoin retrocedió levemente hasta los sesenta y tres mil novecientos tres dólares.

Los mercados asiáticos abrieron con pérdidas el martes mientras los inversores mantenían la vista fija en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, un telón de fondo geopolítico que tiñe cada movimiento de los precios. El índice MSCI de acciones regionales retrocedió un 0,2% en las primeras operaciones de la sesión. Los futuros del S&P 500 también cayeron, arrastrados por la debilidad en las grandes tecnológicas y el aumento de los rendimientos de los bonos, que el lunes había presionado al índice estadounidense un 0,4% a la baja. SpaceX fue particularmente golpeada, perdiendo un 16% tras anunciar planes para emitir bonos de inversión en lo que se espera sea una recaudación de al menos veinte mil millones de dólares. La caída marca el tercer día consecutivo de pérdidas para la empresa de cohetes, erosionando cientos de miles de millones en valor de mercado.

En el frente diplomático, Washington concedió a Irán una licencia de sesenta días que le permite vender petróleo en los mercados internacionales, una medida que representa un respiro económico para Teherán mientras ambas naciones continúan sus conversaciones hacia un acuerdo de paz permanente. El vicepresidente JD Vance describió la primera ronda de negociaciones como "muy, muy buena" y afirmó que Irán había aceptado permitir el regreso de inspectores nucleares al país. Sin embargo, funcionarios de la República Islámica rechazaron esta caracterización, calificando la declaración de Vance como "falsa y no refleja la realidad", aunque también reconocieron que se habían logrado avances en las conversaciones nocturnas.

El crudo Brent subió levemente y superó los setenta y ocho dólares por barril, reflejando la incertidumbre sobre cómo evolucionarán las negociaciones. Ulrike Hoffmann-Burchardi, analista de la Oficina de Inversiones de UBS, señaló que los desarrollos geopolíticos seguirán siendo una fuente clave de volatilidad a corto plazo, aunque también advirtió que los cambios en la confianza de los inversores respecto a la durabilidad del repunte de la inteligencia artificial podrían provocar episodios adicionales de fluctuaciones en los mercados.

El sector tecnológico enfrenta presiones más profundas que la simple volatilidad geopolítica. Matt Maley, de Miller Tabak, señaló que las grandes empresas tecnológicas continúan obteniendo retornos de inversión extremadamente bajos a pesar de su gasto masivo en inteligencia artificial. Otra preocupación que crece entre los analistas gira en torno a las "inversiones circulares", en las que las empresas invierten unas en otras mientras se comprometen a comprar los productos de las demás. Desde noviembre, empresas como Alphabet y Amazon han captado más de trescientos mil millones de dólares en deuda vinculada a la IA en diversos mercados de crédito.

A pesar de estas presiones, el S&P 500 ha subido un 14% este trimestre, impulsado por las expectativas de un acuerdo de paz, la reactivación del comercio relacionado con la IA y sólidos resultados empresariales. Sin embargo, esta ganancia queda por detrás del repunte del 26% registrado en el índice MSCI Asia-Pacífico. Los bonos del Tesoro cayeron el lunes al reanudarse la negociación tras un día festivo en Estados Unidos, con analistas señalando el mensaje "halcón" del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, la semana anterior como una de las razones de la presión vendedora.

En los mercados de divisas, el yen japonés se mantuvo cerca de su nivel más bajo desde 1986, mientras los inversores sopesaban las perspectivas de un acuerdo duradero y el riesgo de una intervención de las autoridades japonesas. El índice Bloomberg Dollar Spot apenas varió. En criptomonedas, el bitcoin cayó un 0,7% hasta los sesenta y tres mil novecientos tres dólares, mientras el ether retrocedió un 0,4% hasta mil setecientos veinticinco dólares.

En el Reino Unido, Andy Burnham parece encaminarse a convertirse en el séptimo primer ministro en una década, después de que Keir Starmer presentara un calendario para su propia dimisión. Aunque los mercados mostraron poca reacción inmediata a la renuncia, se vieron impulsados por la menor probabilidad de una contienda por el liderazgo que podría haber prolongado la incertidumbre política.

El problema más llamativo es que las grandes empresas tecnológicas siguen obteniendo un retorno de la inversión extremadamente bajo a pesar de su fuerte gasto en IA
— Matt Maley, Miller Tabak
La declaración de Vance es falsa y no refleja la realidad
— Funcionarios de la República Islámica
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué caen los mercados asiáticos si hay noticias de progreso en las negociaciones con Irán?

Model

Porque los mercados no creen completamente en el progreso. Vance dice una cosa, Irán dice otra. Esa desconfianza genera volatilidad.

Inventor

Pero el petróleo subió. ¿No debería eso tranquilizar a los inversores?

Model

Subió poco, apenas. Lo que realmente preocupa es que SpaceX y otras tecnológicas están cayendo porque nadie ve retorno real en toda esta inversión en IA. El petróleo es un detalle.

Inventor

¿Entonces el problema no es Irán sino la IA?

Model

Es ambos. Irán mantiene todo en suspenso. Pero debajo hay algo más profundo: las grandes empresas están gastando fortunas en IA y no están ganando dinero con ello.

Inventor

¿Qué es eso de las inversiones circulares?

Model

Que Alphabet invierte en Amazon, Amazon invierte en Alphabet, y ambas se prometen comprar los productos de la otra. Es dinero que se mueve en círculos sin crear valor real.

Inventor

¿Entonces esto podría colapsar?

Model

No necesariamente. Pero los inversores empiezan a hacer preguntas que antes no hacían. Eso es lo que genera caídas como la de SpaceX.

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