Voy a gobernar con las regiones, no desde Bogotá
De La Espriella ganó con 13 millones de votos el 21 de junio y promete recuperar dos años y medio de relación deteriorada entre gobierno nacional y entidades territoriales. El BID comprometió 60 millones de dólares en cooperación no reembolsable para fortalecer la transición y brindar acompañamiento técnico en la nueva administración.
- De La Espriella ganó con 13 millones de votos el 21 de junio de 2026
- Anunció recorrido por 32 departamentos esta semana para coordinar empalmes territoriales
- BID comprometió 60 millones de dólares en cooperación no reembolsable
- Deuda en TES alcanza 763,6 billones de pesos, con aumento de 41 billones
- Asume presidencia el 7 de agosto
El presidente electo Abelardo De La Espriella anunció que recorrerá personalmente los 32 departamentos esta semana para coordinar empalmes territoriales y gobernar desde las regiones, no desde Bogotá.
Abelardo De La Espriella se dirigió al país el lunes por la noche a través de sus redes sociales con un mensaje claro: gobernaría desde las provincias, no desde la capital. El presidente electo, quien ganó con cerca de 13 millones de votos el 21 de junio, anunció que esta misma semana iniciaría un recorrido sin precedentes por los 32 departamentos del país para coordinar lo que llamó empalmes territoriales, reuniéndose directamente con gobernadores y alcaldes en cada región.
Este anuncio llegó en medio de una transmisión que De La Espriella prometió repetir semanalmente. En su intervención, explicó que uno de sus primeros actos tras la victoria electoral fue acercarse a la rama Judicial y a representantes de las Cortes, buscando normalizar las relaciones entre los poderes públicos que, según su perspectiva, se han deteriorado durante la administración Petro. Señaló que su prioridad inmediata sería coordinar y restaurar la comunicación entre el Gobierno nacional y las entidades territoriales, una relación que describió como dañada tras dos años y medio de gestión anterior.
La urgencia que transmitió De La Espriella tiene una fecha límite clara: el 7 de agosto, cuando asumirá la presidencia. En esa fecha, dijo, el nuevo gobierno debe estar en capacidad de ejecutar proyectos que actualmente están paralizados, congelados o detenidos. Su propósito es recuperar el tiempo que considera perdido en la relación entre Bogotá y el resto del país. "Voy a gobernar con las regiones y para las regiones, no desde Bogotá. Voy a gobernar con la gente en la provincia", fue su declaración más directa sobre cómo concibe su mandato.
Más allá de los compromisos territoriales, De La Espriella también reportó avances en el frente de cooperación internacional. Mencionó una conversación telefónica con Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, en la que el organismo se comprometió a aportar 60 millones de dólares en cooperación no reembolsable. Estos recursos estarán destinados a fortalecer el proceso de transición y proporcionar acompañamiento técnico durante los primeros meses de la nueva administración.
En cuanto a la situación económica que heredará, De La Espriella fue directo: la economía está bajo presión. Señaló que la inflación se encuentra muy por encima de la meta establecida por el Banco de la República, y que la deuda en Títulos de Tesorería alcanza los 763,6 billones de pesos, lo que representa un aumento de 41 billones respecto a períodos anteriores. Estos números subrayan la magnitud de los desafíos fiscales que enfrentará su administración desde el primer día.
En sus comentarios, De La Espriella también hizo referencia a investigaciones recientes que, según reportes de Noticias Caracol, revelaron que el Gobierno saliente habría mantenido relaciones delictivas con grupos narcoterroristas. Aunque no profundizó en los detalles, esta mención sugiere que la transición no será únicamente sobre coordinación administrativa, sino que también implicará lidiar con cuestiones de seguridad y gobernanza heredadas.
Lo que emerge de estos anuncios es una estrategia de transición que busca diferenciarse claramente del gobierno anterior mediante una presencia territorial intensiva y un énfasis en la descentralización del poder ejecutivo. Si De La Espriella cumple con su promesa de visitar todos los departamentos esta semana, será un despliegue logístico sin precedentes en la historia electoral colombiana, y el primer test real de su capacidad para ejecutar lo que promete.
Notable Quotes
Voy a gobernar con las regiones y para las regiones, no desde Bogotá. Voy a gobernar con la gente en la provincia— Abelardo De La Espriella, presidente electo
Esta misma semana vamos a iniciar algo nunca antes visto en la historia de nuestro país: los empalmes territoriales. Me voy a trasladar personalmente a todos los departamentos del país— Abelardo De La Espriella, presidente electo
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué insiste tanto en que gobernará desde las regiones y no desde Bogotá? ¿Es solo un eslogan o hay algo más profundo?
Creo que es ambas cosas. Hay un diagnóstico real: dos años y medio de deterioro en la relación entre el Gobierno nacional y los territorios. Pero también es una apuesta política clara: diferenciarse de Petro mostrando que escucha a gobernadores y alcaldes, no solo a la capital.
¿Y ese recorrido por 32 departamentos en una semana? ¿Es realmente posible?
Logísticamente es brutal. Pero si lo hace, aunque sea parcialmente, envía un mensaje: este presidente está dispuesto a moverse, a estar donde está la gente. Es un gesto que cuesta dinero y energía, lo que lo hace creíble o lo hace parecer desesperado.
Mencionó 13 millones de votos. ¿Eso es un mandato fuerte?
En términos electorales, sí. Pero también significa que casi el 50% del país votó por otro. Así que ese recorrido territorial también es un intento de construir legitimidad más allá de su base electoral.
¿Qué pasa con los 763,6 billones en deuda de TES que heredará?
Ese es el verdadero problema que no se puede resolver con discursos. La inflación alta, la deuda creciente, eso requiere decisiones impopulares. El dinero del BID ayuda, pero son 60 millones de dólares en un país que necesita mucho más.
¿Y esa mención sobre relaciones delictivas del Gobierno anterior?
Es una bomba que lanzó sin detallar. Sugiere que la transición no será solo administrativa. Si hay investigaciones reales sobre narcoterrorismo, eso puede complicar todo lo demás que promete hacer.