A un cuarto de siglo de los atentados que transformaron el mundo, Estados Unidos contempla una fractura silenciosa en su memoria colectiva: más de cien millones de sus ciudadanos no vivieron aquel martes de septiembre de 2001. Lo que fue una herida compartida se convierte ahora en historia que debe ser transmitida, no recordada, obligando a museos, familias y sobrevivientes a repensar el acto mismo de preservar el duelo. La pregunta que emerge no es si el 11-S puede olvidarse, sino si puede heredarse.
A 25 años del 9/11, más de 100 millones de estadounidenses no recuerdan los atentados
Los atentados del 11 de septiembre de 2001 causaron 2.977 muertes directas, y más de 9.400 personas han fallecido posteriormente por enfermedades relacionadas con los ataques.