A un cuarto de siglo del ataque más devastador en suelo estadounidense, el 11 de septiembre no pertenece únicamente al pasado: vive en los cuerpos y las mentes de quienes lo padecieron. Sobrevivientes y rescatistas de las Torres Gemelas cargan con cánceres, traumas persistentes y enfermedades crónicas que el tiempo no ha atenuado, recordándonos que los grandes desastres no terminan cuando caen los edificios, sino que se prolongan en silencio durante generaciones. La pregunta que plantea este aniversario no es solo cómo recordar, sino si la sociedad está dispuesta a seguir respondiendo.
A 25 años del 11-S: cáncer, traumas y heridas que persisten en supervivientes
Sobrevivientes y rescatistas del 11-S enfrentan cáncer, traumas psicológicos y otras enfermedades crónicas derivadas de la exposición al ataque terrorista.